
El alcalde de Vigo considera que la proximidad geográfica y sociológica entre la ciudad y Pontevedra convierten este criterio territorial en la mejor de las opciones
Feijóo se oponía ayer a emplear una división que data de 1.883; una postura similar a la de otras comunidades como Cataluña, País Vasco o Comunidad Valenciana
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha roto hoy una lanza a favor de la ‘desescalada’ utilizando como criterio de separación las provincias. Una medida anunciada por el presidente Pedro Sánchez el pasado sábado, y a la que se han opuesto diferentes comunidades autónomas, como Galicia, Cataluña, País Vasco o Comunidad Valenciana.
Todas ellas consideran un criterio más razonable atender a la situación de las áreas sanitarias -en el caso de Vigo comprende 26 municipios-. Esta división, en Galicia, parcelaría en 7 el territorio, y priorizaría la situación de los distintos concellos. Sin embargo, el alcalde ha manifestado hoy, respaldado por los 15 expertos del comité de desescalada local que constituyó ayer, que la mejor opción es la provincia.
Caballero defiende que no tendría sentido separar Vigo y Pontevedra, dada la cercanía geográfica y habida cuenta además de la unión sociológica y económica que existe. Aunque se puedan tener en cuenta las áreas sanitarias, la división provincial permitiría, asimismo, mayor movilidad dentro del territorio.
Un razonamiento del que ayer mismo discrepaba tajantamente Núñez Feijóo, que destaca que «la clave no es una delimitación administrativa de 1.833, sino si los municipios limítrofes tienen la misma situación epidemiológica. Línea en la que ha incidido hoy mismo demandando que las limitaciones de movilidad no se lleven a cabo mediante fronteras provinciales, ya que no se debe «perjudicar a una provincia completa» como consecuencia de que un único municipio no cumpla las normas.
La discrepancia de criterios de muchas autonomías hacía que ayer por la tarde el propio ministro de Sanidad, Salvador Illa, abriese la puerta a la posiblidad de escuchar y aceptar otros criterios. A la espera de concreción, Caballero apuesta por las provincias.
