El nuevo plan urbanístico fue aprobado solo con los votos del gobierno local tras recibir 4.500 alegaciones, el 45 % de ellas aceptadas total o parcialmente
Vigo cuenta desde este lunes con un nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), aprobado en solitario por el gobierno socialista de Abel Caballero, que lo calificó como un documento “excepcional” y clave para consolidar a Vigo como “la ciudad con más calidad de vida de España”. El nuevo planeamiento urbanístico contempla la construcción de 50.000 nuevas viviendas, de las cuales más de 14.000 tendrán algún tipo de protección pública, y prevé duplicar las zonas verdes y espacios libres de la ciudad.
Un plan para una ciudad más verde, habitable y con vivienda protegida
Durante la sesión plenaria, Caballero defendió que el Concello asumirá un papel activo en la promoción de vivienda pública: “Vamos a participar activamente en la construcción de vivienda porque después de la experiencia con la Xunta, no tenemos confianza”. Según explicó, el nuevo PXOM incrementa en más de un 122 % las zonas verdes y limita el crecimiento en áreas inundables, con especial atención a entornos como el del río Lagares.
La concejala de Urbanismo, María Xosé Caride, destacó que el documento incrementa en más de un 30 % las dotaciones urbanas, impulsa nuevos equipamientos deportivos, sociales y culturales y refuerza la protección del patrimonio, incluido el industrial. En su intervención, recalcó que este es el plan que necesita Vigo en 2025: “Actúa por el interés general y permitirá que Vigo siga siendo durante mucho tiempo la ciudad con más calidad de vida de España”.
Entre los principales datos urbanísticos del PXOM destacan:
- 51.467 nuevas viviendas distribuidas en todo el municipio.
- 14,7 m² de zona verde por habitante al final del horizonte temporal del plan (más del doble que ahora).
- Incremento de 900.000 m² en equipamientos, incluyendo nuevos pabellones deportivos y espacios para la cultura y el asociacionismo en parroquias como Bembrive, Valadares o Coruxo.
- Regulación de las viviendas de uso turístico, que solo podrán habilitarse en bajos o edificios con acceso independiente, con ordenanza específica.
- Creación de escuelas de música en San Miguel de Oia y Bembrive, así como el desarrollo de grandes proyectos como la Panificadora o la ampliación del IFEVI.
Críticas de la oposición: “Un plan opaco, poco ambicioso y hecho de espaldas a la ciudad”
El PXOM no contó con el respaldo de ningún grupo de la oposición. El BNG votó en contra, calificándolo de “plan gris impuesto sin diálogo por el absolutismo de Abel Caballero”. Su portavoz, Xabier P. Igrexas, acusó al gobierno local de actuar “a espaldas de la ciudad” y criticó que el plan apuesta por la expansión urbanística en lugar de por la rehabilitación de las más de 22.000 viviendas vacías existentes, según el INE. Para el BNG, el PXOM proyecta “un modelo fracasado” y contiene actuaciones “indecentes”, como la recalificación en Cabo Estai para legalizar chalés de lujo o la desaparición de 24.000 m² de zona verde en Navia para construir el ‘Vigo Arena’.
Por su parte, el PP se abstuvo “por responsabilidad”, a pesar de criticar duramente el documento. La portavoz popular, Luisa Sánchez, lamentó que Vigo haya perdido la “oportunidad de dotarse de una estructura urbanística de gran ciudad” y tachó el PXOM de “plan de mínimos”. Denunció un crecimiento poblacional irreal, un suelo industrial insuficiente y “falta de transparencia”, y acusó al gobierno local de bloquear el desarrollo de determinadas zonas por confrontación política. Aun así, defendió la abstención como “la única vía para superar la excepcionalidad urbanística” y avanzar hacia la normalidad tras años de incertidumbre.
Un plan adaptado a la nueva ley del suelo y con apoyo técnico
El gobierno local defendió la solidez técnica del documento, que cuenta con 30 informes favorables de diferentes administraciones y, por primera vez en la historia de la ciudad, con declaración ambiental estratégica, informes de Aviación Civil, Augas de Galicia y Patrimonio. Se aceptaron total o parcialmente el 45 % de las más de 4.500 alegaciones vecinales recibidas durante el proceso de exposición pública, una cifra que el gobierno contrastó con las 60.000 alegaciones presentadas al PXOM de 2008, finalmente anulado.
Carlos López Font, portavoz socialista, defendió que “este es el primer PXOM adaptado a la nueva ley del suelo aprobado en Galicia” y arremetió contra el discurso del PP y el BNG, asegurando que “no quieren que la ciudad avance”. Reivindicó que “se acabó la especulación de la que ustedes son herederos; nosotros somos herederos de la vivienda pública”.
Con este paso, Vigo pone fin a más de una década de parálisis urbanística tras la anulación del anterior plan y se dota de una hoja de ruta que marcará el crecimiento urbano de las próximas décadas.

