El regidor niega que la administración autonómica haya repartido más de 1.900 equipos en el área de Vigo y afirma que «mienten más que respiran»
Primero fue la propiedad de las mascarillas; después la consideración de núcleo o parroquia con menos de 5.000 habitantes; y hoy, en otro leve incremento de la confrontación política -abandonada hasta la fecha gracias a la crisis del coronavirus-, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha acusado a la Xunta de «dejar tirados» a 700 alumnos de Vigo.
Una acusación que el regidor fundamenta en sus propios cálculos, que determinan que ese número de niños y niñas de la ciudad se han quedado durante la pandemia sin acceso a Internet al no disponer de ordenadores o tablets que debería haberle facilitado el gobierno autonómico.
Hasta la fecha, argumenta el alcalde, el Concello ha recibido 700 solicitudes de donación de un equipo poder seguir las clases online. Y asegura que la Xunta apenas ha aportado «veinte o treinta ordenadores» obsoletos y sin conexión a internet que «no valen para nada».
Precisamente, la administración autonómica, este mismo fin de semana, anunciaba el reparto de otros 50 equipos destinados a los CEIP López de Vega, Celso Emilio Ferreiro y Chans de Bembrive. Una entrega que se enmarca en la de otros 1.934 equipos que afirman haber repartido en el área de Vigo.
Pese a todo, Caballero asegura que «mienten más que respiran», y no ha dudado en censurar la «política de publicidad, propaganda y de fotos» de la Xunta. Un marco en el que ha cifrado en 315 los ordenadores repartidos por el Ayuntamiento, insuficientes ante la necesidad de otros 380.

