La empresa, a través de un comunicado oficial, ha señalado que la previsión de ventas de BorgWarner Vigo para los próximos años continúa en una línea descendente desde el año 2018
Esa situación, explican, se debe a la bajada en el volumen de producción de los motores diésel y apuntan que la gran apuesta de futuro está siendo la entrada en el mercado del EGR para Gasolina.
Tras anunciar un ERE que afectará al 20% de la plantilla, la multinacional ha remarcado que en todo momento ha mantenido informado al comité de empresa y a todo el personal de la situación y de «los esfuerzos que está realizando para atraer carga de trabajo». En este sentido, desde Borgwarner apuntan que el futuro de la planta pasa por «garantizar su competitividad y poder luchar por la adjudicación de nuevos proyectos».
Así, tal y como indican, el ERE propuesto obedece específicamente a esa situación de mercado y recuerdan que el pasado viernes desde la empresa se presentó al comité «un plan de acompañamiento social para tratar de minimizar el impacto con diferentes medidas». Desde la dirección de Borgwarner han manifestado su intención de negociar estas medidas durante el periodo de consultas, así como estudiar y valorar las que se propongan por parte de la representación legal de los trabajadores. La próxima reunión tendrá lugar este jueves 9 de julio.

