
La justicia impone un nuevo castigo al exalcalde pedáneo socialista de Bembrive por malversar fondos públicos con facturas falsas
Roberto Ballesteros, exalcalde pedáneo de Bembrive (Vigo), ha sumado esta semana una nueva condena por corrupción a su ya extenso historial delictivo. En una vista de conformidad celebrada en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, el político socialista aceptó una pena de 1 año y 9 meses de cárcel y 2 años y medio de inhabilitación por malversación continuada, falsedad documental y prevaricación. Es su cuarta condena por hechos similares.
Ballesteros ya está en prisión desde febrero de 2024, cumpliendo una pena anterior de 2 años y 2 meses por los mismos delitos. Esta nueva resolución judicial amplía su tiempo entre rejas y confirma un patrón sistemático de corrupción durante su etapa al frente de la Entidad Local Menor de Bembrive, entre 2011 y 2018.
Una red de contratos irregulares y facturas falsas
Según la Fiscalía, Ballesteros, en connivencia con los responsables de la empresa Quintela Carrera, adjudicó de manera directa, verbal y sin control presupuestario una serie de contratos de obras menores. Estas adjudicaciones, además de realizarse sin publicidad ni procedimientos reglados, se sustentaban en facturas mendaces: algunas por trabajos nunca realizados, otras por servicios prestados parcialmente, o incluso con importantes sobrecostes.
El objetivo, según el Ministerio Público, era obtener indebidamente fondos públicos en beneficio propio y de la empresa. La estafa se materializó en un fraude a la Entidad Local Menor de 38.407 euros, cantidad que todos los condenados deberán abonar solidariamente.
Condenas para los colaboradores
Junto al exregidor vecinal se sentaron en el banquillo José Q.G. y Manuel C.F., administradores solidarios de la mercantil implicada. Ambos aceptaron también penas de prisión —1 año y 6 meses y 1 año y 1 día, respectivamente— y sendas inhabilitaciones para empleo o cargo público.
El tribunal acordó suspender sus penas privativas de libertad durante cinco años, a condición de que no reincidan y que abonen la indemnización correspondiente a la ELMB. Un cuarto acusado fue absuelto al retirarse la acusación popular en su contra.
Un historial de corrupción con múltiples condenas
La trayectoria judicial de Ballesteros refleja una gestión marcada por la irregularidad. En 2017, fue inhabilitado por siete años por retirar ilegalmente las competencias a vocales del PP. En 2021, otra condena lo envió a prisión por pagar obras no ejecutadas. Y en 2022, aceptó nueve años de inhabilitación por adjudicar a dedo proyectos por casi 800.000 euros.
La sombra de la corrupción parece haberse extendido incluso a su sucesor en la alcaldía pedánea, el también socialista Marcos Castro, condenado a 12 años de inhabilitación por prevaricar en la compra de sidra para una fiesta local.
Bembrive, una parroquia de Vigo con autogobierno vecinal, ha visto cómo sus dos últimos alcaldes han sido condenados por saquear los recursos públicos, en una cadena de escándalos que cuestiona la supervisión de estas entidades menores.
