Se busca poder compararlo con los restos hallados en el cadáver de la joven viguesa desaparecida en 2022
La jueza del caso Déborah ha accedido, atendiendo a la petición de los abogados de la familia, a tomar una nueva muestra de ADN a Pablo P.S.L., exnovio único investigado en relación con la desaparición y muerte de la joven viguesa en 2002.
No será esta la primera vez que se le toma una muestra de ADN al exnovio. La primera fue en 2002, cuando Déborah aún estaba desaparecida, y la segunda se produjo en 2010.
En esta ocasión, la toma de material genético busca poder compararlo con los restos hallados en el cadáver de la chica. No en vano, los abogados apuntan que en la primera muestra tomada no consta de forma fehaciente que sea del investigado, y tampoco están claras las circunstancias en las que se llevó a cabo esa diligencia.
Los abogados han señalado que la primera muestra tomada «no consta» de forma fehaciente que sea del investigado, ni están claras las circuntanscias en las que se hizo esa diligencia. Y en cuanto a la segunda, apuntan, «ni siquiera hay resultados».
El juzgado se ha opuesto a la práctica de otras diligencias, como una pericial conjunta de todos los expertos (de las fuerzas policiales y de los técnicos prouestos por los abogados de las partes) que participaron en el análisis del disco duro del ordenador de Déborah Fernández.
La jueza sí aceptó la declaración del experto forense Aitor Curiel, que el pasado 8 de junio ratificó por vídeoconferencia el informe en el que había concluido que la etiliogía de la muerte de la chica es homicida.

