Ataque vandálico a sedes políticas en Galicia: el PP denuncia una escalada de confrontación

El PPdeG condena la vandalización de varias de sus sedes y acusa a la oposición de cruzar “líneas rojas”

El Partido Popular de Galicia ha condenado públicamente la vandalización de varias de sus sedes locales y provinciales, ocurrida durante la pasada noche, con la colocación de carteles y otros elementos en las fachadas. Desde la formación denuncian que este tipo de actuaciones suponen una deriva preocupante hacia la confrontación política y reclaman una condena firme por parte del resto de fuerzas políticas.

Las sedes afectadas se localizan en Ourense, Lugo, Santiago de Compostela, Gondomar y Sada, compartiendo en algunos casos espacio entre las estructuras locales y provinciales del partido. Según ha confirmado el PPdeG, algunos de estos hechos ya han sido puestos en conocimiento de la Policía.

El PP alerta de una escalada de tensión política

Desde el partido consideran que “el vandalismo no puede disfrazarse de activismo” y advierten de que este tipo de conductas rompen con el respeto, la dignidad y la convivencia democrática. En este sentido, los populares lamentan que la estrategia de determinados sectores del independentismo gallego, basada en la confrontación social, esté teniendo consecuencias visibles en el espacio público.

“El respeto institucional y ciudadano es una línea que no se puede traspasar”, subrayan, insistiendo en que Galicia es una comunidad caracterizada por la estabilidad, la responsabilidad y el sentido común, valores que —afirman— se ven amenazados por este tipo de actuaciones.

Una iniciativa parlamentaria contra el vandalismo político

El PPdeG recuerda que ya llevó al Parlamento de Galicia una iniciativa para rechazar y condenar expresamente las pintadas y empapelados ideológicos en espacios públicos y sedes políticas, al considerarlos actos que vulneran la legalidad y el respeto a la convivencia ciudadana.

Desde la formación popular insisten en que estas prácticas no constituyen una forma legítima de expresión política, y alertan del mensaje negativo que se traslada, especialmente a la juventud, a la que —señalan— debe educarse en una participación política libre, respetuosa y constructiva.