Concello y Gobierno firman el protocolo para integrar la autopista en la ciudad y acabar con su efecto barrera
La AP-9 dejará de ser una fractura urbana en Vigo. El alcalde Abel Caballero y el ministro de Transportes, Óscar Puente, han firmado el protocolo que marca el inicio de un ambicioso proyecto para humanizar la autopista y mejorar su integración en la ciudad.
Una autopista más permeable y conectada con la ciudad
El objetivo es claro: transformar la AP-9 para que deje de dividir Vigo en dos. El proyecto contempla aumentar la permeabilidad de la infraestructura mediante nuevas soluciones urbanísticas que permitan coser barrios actualmente separados.
Entre las medidas que se estudiarán destacan la creación de zonas cubiertas sobre la vía, nuevos pasos peatonales y actuaciones para reducir de forma notable el ruido, todo ello garantizando la seguridad vial y el correcto funcionamiento de la autopista.
Cuatro tramos clave entre Teis y el centro
La actuación se desarrollará a lo largo de cuatro tramos que conectan Teis con Alfonso XIII, cubriendo prácticamente todo el recorrido urbano de la AP-9 en Vigo.
Los tramos definidos abarcan desde el enlace de Teis hasta Trapa, de ahí a Bos Aires, posteriormente hasta Isaac Peral y, finalmente, desde este punto hasta Alfonso XIII, en pleno centro de la ciudad.
Reparto de competencias entre Concello y Ministerio
El Concello asumirá el estudio del tramo más urbano, entre Isaac Peral y Alfonso XIII, mientras que el Ministerio de Transportes se encargará de los tres tramos restantes en coordinación con la concesionaria.
Esta zona urbana ya ha sido objeto de intervenciones recientes, como la instalación del HALO o mejoras en Escolas Públicas, y está prevista además la incorporación de nuevas áreas de rehabilitación de vivienda.
Una transformación histórica tras décadas de espera
Caballero ha subrayado que la ciudad llevaba medio siglo esperando un proyecto de estas características. El protocolo firmado permitirá ahora definir las actuaciones concretas, su alcance y una estimación económica para abordar la transformación definitiva.
El alcalde enmarca esta iniciativa como parte de una “revolución urbanística y paisajística” para Vigo, que busca recuperar espacios para la ciudadanía y mejorar la calidad de vida en el entorno de la autopista.

