El mapa de los árboles de Vigo destapa 873 alcorques con problemas: más de 500 “asfixian” a sus ejemplares

Foto: Ecoloxistas

Los colectivos que participaron en el Ecomapa estiman que sería necesario reponer alrededor de 1.000 árboles en la ciudad y reclaman un plan para ampliar la cobertura vegetal

Un recorrido por las calles de Vigo ha permitido poner cifras a uno de los problemas que desde hace años denuncian los colectivos ecologistas de la ciudad. Un total de 873 alcorques con algún tipo de deficiencia fueron localizados en Vigo y Baiona durante la elaboración del Ecomapa 2026, una iniciativa ciudadana destinada a analizar el estado del arbolado urbano.

En el trabajo participaron once personas pertenecientes a Amigas das Árbores, Ecoloxistas en Acción, Greenpeace y Vigo Histórico. El resultado deja 141 alcorques vacíos, 224 ocupados por tocones y 508 considerados “asfixiantes”.

Esta última categoría engloba aquellos casos en los que el suelo que rodea al árbol está sellado con hormigón o resina, pero también aquellos en los que la abertura disponible resulta tan pequeña que el propio tronco ya supera el espacio reservado para su crecimiento.

Los colectivos aseguran, además, que el trabajo realizado no cubre toda la ciudad. Calculan que pudieron revisar aproximadamente el 70% del municipio y, extrapolando los resultados, estiman que Vigo necesitaría reponer alrededor de 1.000 ejemplares en los puntos actualmente vacíos o ocupados por restos de árboles. Para Baiona sitúan la cifra próxima al centenar.

Los resultados serán trasladados en los próximos días a los respectivos gobiernos municipales para solicitar actuaciones sobre los puntos detectados.

Más de 12.500 árboles perdidos desde 2011, según Amigas das Árbores

El diagnóstico realizado a través del Ecomapa se enmarca en una crítica más amplia de los colectivos participantes sobre la evolución del arbolado de Vigo. Según los cálculos de Amigas das Árbores, desde 2011 se habrían perdido 12.543 árboles en la ciudad.

Uno de los espacios sobre los que llaman especialmente la atención es el monte de O Castro. Allí, el trabajo de campo permitió contabilizar 67 tocones que la asociación relaciona con talas recientes.

Las entidades también sostienen que existen numerosas calles sin árboles ni espacios preparados para plantarlos y cuestionan la sustitución de ejemplares maduros, algunos con más de medio siglo de vida, por árboles de menor porte.

A su juicio, estas especies pequeñas, a las que denominan coloquialmente árboles “chupa chups”, tienen una función fundamentalmente ornamental y ofrecen menos sombra y capacidad para mitigar el efecto isla de calor que los ejemplares de gran tamaño.

Un plan para convertir Vigo en un “bosque urbano”

Ante esta situación, las organizaciones participantes reclaman la puesta en marcha de un Plan de Infraestructuras Verdes Urbanas. Entre sus propuestas figuran replantar los alcorques vacíos o con tocones, ampliar aquellos en los que los árboles disponen de poco espacio y aumentar las superficies arboladas.

El objetivo, defienden, debería ser avanzar hacia un modelo de “bosque urbano”, con una mayor presencia de vegetación y no únicamente de árboles, sino también de arbustos y plantas silvestres.

Los colectivos consideran que aumentar la cobertura vegetal permitiría disponer de más zonas de sombra y contribuiría a reducir las altas temperaturas que se concentran en las superficies urbanizadas durante los episodios de calor.

Más de 148.000 puntos señalados en toda España

El Ecomapa se desarrolló también fuera de Galicia. La iniciativa estatal estuvo promovida por organizaciones como Alianza por el Clima, Barrios por el Clima, la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales, Ecoloxistas en Acción, Greenpeace, Intermón Oxfam y Juventud por el Clima.

Según los datos facilitados por sus impulsores, 2.145 personas participaron en 315 municipios y marcaron más de 148.000 puntos considerados problemáticos en dos días.

Tras concluir el trabajo de campo, las organizaciones coordinadoras en Vigo y Baiona remitirán los resultados a ambos ayuntamientos y solicitarán medidas para incrementar la cobertura arbórea y reducir el efecto “isla de calor” en los espacios más urbanizados.