El tribunal considera probado que el 9 de mayo de 2018, el acusado metió la mano en el bolsillo tratando de deshacerse de una bolsa de plástico
La sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a un año y medio de cárcel y al pago de una multa de 400 euros a un motorista que, tras ser interceptado en el término municipal de Cangas por la Guardia Civil durante un control rutinario de vehículos, arrojó a la cuneta anfetamina.
El tribunal considera probado que el 9 de mayo de 2018, el acusado metió la mano en el bolsillo tratando de deshacerse de una bolsa de plástico que, una vez recuperada, se comprobó que contenía 16,4 gramos de anfetamina en polvo.
El acusado apuntó en su momento que se trataba de droga para su propio consumo y el de su mujer, ambos drogodependientes. El Tribunal entiende que la cantidad «excede con creces del acopio de un consumidor medio habitual».
La Fiscalía pedía cuatro años de cárcel, pena que ha sido rebajada al no constar «que el encausado haya realizado con anterioridad actos de venta a terceros».

