AMIGOS, AMANTES, Y AQUELLO TAN TERRIBLE

Matthew Perry, el inolvidable Chandler Bing de la serie «Friends», redacta su autobiografía abriendo plenamente su durísima vida. Hijo único de madre soltera al principio (sus padres se conocieron pero no llegaron a ser pareja), desde muy pequeño intentó que su madre, que tenía un trabajo absorbente, estuviera más presente en su vida; de ahí sus malos resultados en el colegio, y que explotara su vis cómica y de actor, que tantos éxitos le daría, aunque lo hacía sólo para hacerse notar. Comenzó su idilio con el alcohol a los catorce años, y de ahí su vida de adicto fue cuesta abajo, causándole graves problemas en su situación personal y profesional. Con muchas bromas, porque así es Perry, relata una historia muy triste, aunque con final agridulce.

Autor: Matthew PERRY – Editorial: Contraluz. Madrid, 2022 – Páginas: 400 – Género: Autobiografía – Público: General


La muerte de Matthew Perry (Massachusetts, 1969 – Los Ángeles, 28/10/2023) a mí también me golpeó con fuerza. Yo soy más de Ross, la verdad, pero no puedo olvidar a Chandler Bing y su “hago bromas en situaciones incómodas”. Quizá por la influencia que ha tenido Friends en todo el mundo, los seis amigos son parte de la familia de varias generaciones enteras, entre ellas la mía. Así que me tuve que hacer con la autobiografía de Chandler, para ver qué le ha pasado. Y tengo que decir que entiendo su muerte perfectamente. Y que espero encontrármelo en el Cielo algún día. Haremos bromas juntos.

Matthew Perry fue un niño con una infancia difícil. De ahí quizá nacieron sus traumas, que hicieron de él el cómico que tanto nos hizo reír, y al mismo tiempo una persona atormentada. Sus padres nunca fueron una pareja; muy jóvenes engendraron a Matty, pero en cuanto nació se separaron, aunque ambos querían al niño. Éste se fue a Canadá con su madre, pero el trabajo de ella le absorbía mucho tiempo, así que el niño suplía esa falta de afecto llamando la atención. ¿Cómo? Haciendo bromas, que se le daban muy bien. Pero esa falta de afecto le condicionó mucho la vida: siempre notaba que le faltaba algo, que no estaba tranquilo ni a gusto consigo mismo… Y empezó con catorce años y el alcohol.

Matthew Perry hace, en esta autobiografía, un ejercicio de sinceridad como pocas veces se ha visto. Él mismo no acaba de entender por qué sufrió adicción, que no deja de ser una enfermedad. Pero muestra de manera… no diría violenta, pero sí salvajemente verdadera, todos y cada uno de los productos a los que ha sido adicto. Y no cualquier adicto: el dinero le permitía llegar a límites increíbles de adicción. Él mismo nos hace ver que reconoce que tenía todo lo que quería (dinero, fama, mujeres que suspiraban por él), pero no era feliz.

Es llamativo también el apoyo que siempre tuvo, incondicional, de sus distintos amigos. Durante la grabación de Friends, todos los demás se daban cuenta de los problemas que tenía, pero le arroparon y apoyaron para que pudiera grabar todas las temporadas. Fue a rehabilitación cientos de veces, pero recaía una y otra vez. Las mujeres que pasaron por su vida también fueron de gran ayuda, y a todas recuerda con gran cariño. Como recuerda con desprecio los años de su vida en que se dedicaba a usar a las mujeres que se le acercaban, acostándose con centenares solamente por el hecho de poder hacerlo.

El Matthew que narra su biografía está plenamente arrepentido del modo en que ha tirado su vida por la ventana. Le encantaría encontrarse con su “yo” de quince años, para aconsejarle lo que no tiene que hacer. Cuando terminó el libro estaba solo, echaba de menos tener una mujer e hijos, esperaba conocerla y formar la familia… pero murió antes de conseguirlo. La autopsia no refleja la causa, pero leyendo la novela te das cuenta de que tenía el cuerpo de un hombre de noventa años, debido al mal trato que le dio.

Y tengo que decir, antes de terminar, que me encantó la relación que tiene con Dios. Es Chandler hablando con la divinidad. Al final, es cierto que Chandler Bing y Matthew Perry son el mismo personaje. No sé, lloré por dentro pero me lo pasé muy bien.