El vigués disputó el título nacional contra el navarro Adrián Rebolé la madrugada de este sábado en el pabellón de Bouzas

Pablo González Izard, compañero de Loureiro en el Gimnasio Simón, debutó como profesional con una victoria espectacular que levantó al público

Una vez más Loureiro lo ha hecho, esta vez en kickboxing profesional. La categoría donde su maestro, Simón González, se convirtió en leyenda para todos los amantes de este deporte al conseguir trece campeonatos mundiales.

Ahora, era el momento de ‘Golden Boy’, que después de acumular un sinfín de victorias en diversas modalidades como boxeo, full contact, kickboxing o savate -del que ya ha sido también campeón nacional-, se alzó con la corona nacional de kickboxing profesional ante un abarrotado Pabellón Polideportivo de Bouzas.

El combate pactado a cinco asaltos de tres minutos presentaba a Rebolé como un duro rival, no solo por defender título, sino por su trayectoria y experiencia en la categoría profesional. Sin embargo, Loureiro es conocido por su valentía a la hora de subirse al cuadrilátero y por entregarse al máximo en cada una de sus peleas. Un combate que prometía, y mucho.

El combate comenzaba con Loureiro estudiando a su rival y readaptando su estrategia. La pelea se veía claramente influenciada por el anterior enfrentamiento entre los dos peleadores en categoría amateur. Ambos se conocían y se tenían muy estudiados y más si cabe cuando el entrenador de Rebolé, Vicente Egusquiza, también es seleccionador nacional y conoce a la perfección al peleador vigués de dirigirlo en campeonatos con la selección española.

Pese a ello, la capacidad de adaptación y la rápida lectura de la pelea del equipo de Loureiro, con su entrenador Simón a la cabeza, hizo que fuese creciendo asalto a asalto. «Berto ya había peleado con él en el campeonato de España amateur y le ganó. Teníamos una ligera idea de como podría ser el combate pero en profesional las cosas cambian completamente y tuvimos que cambiar de estrategia», señala Simón González.

Así en el primer asalto se pudo ver la igualdad ante un peleador fuerte y experimentado como Rebolé, algo que entraba dentro de los planes de Loureiro. Ya en el segundo asalto es cuando el vigués aprieta y comienza a dominar aún teniendo en frente un rival que proyectaba unas contras potentes y se defendía de forma contudente.

El tercer asalto pudo ser el punto de inflexión, cuando Loureiro consigue conectar un high kick potente que dejó muy tocado al peleador navarro. Rebolé consiguió reaccionar y reponerse en el cuarto asalto tirando de fuerza y experiencia, pero el buen planteamiento de la pelea de Loureiro y su gran preparación física le permitió aguantar con garantías para alzarse con la victoria.

‘Golden Boy’ en una de sus combinaciones ofensivas poniendo a Rebolé contra las cuerdas.

Pablo González Izard debutante con victoria

Otro caso más de buen peleador multidisciplinar es Pablo González Izard. También perteneciente al Gimnasio Simón, ya posee títulos amateur en disciplinas como boxeo, full contact, kick boxing o savate. Ahora era el momento de debutar en kick boxing profesional y lo hizo de la mejor forma posible: con victoria y con espectáculo.

González se subió al cuadrilátero con un estilo de pelea muy ordenado, bien plantado, con confianza y regalando al público una pelea para el disfrute. Ese tipo de peleas que no solo disfrutan los entendidos, sino que son tan bien planteadas que hacen las delicias de cualquier aficionado al kick boxing. Dominó el combate ante un rival muy duro, al que castigó seriamente con buenas combinaciones y low kicks potentes que le llevaron a una clara victoria.

Pablo González levanta el brazo como vencedor.

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