Centaurus Box y NEUREM muestran cómo el deporte puede ser un espacio de inclusión tras un ictus

Ambas entidades impulsan en Vigo una jornada de entrenamiento funcional adaptado para visibilizar las posibilidades de la actividad física y la participación social, con motivo del Día Mundial del Ictus

Las instalaciones de Centaurus Box han acogido este lunes una sesión de entrenamiento funcional adaptado en colaboración con NEUREM, centro de neurorrehabilitación de Vigo, dirigida a personas que han sufrido un ictus. La jornada, de aproximadamente una hora, se ha celebrado con motivo del Día Mundial del Ictus, que se conmemora el próximo 29 de octubre.

El objetivo de la iniciativa va más allá de organizar una actividad deportiva puntual: busca dar visibilidad a las personas que conviven con secuelas de un ictus, mostrar que existen distintas maneras de mantenerse activas y favorecer su participación en entornos de la vida cotidiana. De este modo, el box se convierte en un espacio de encuentro en el que lo importante no es el rendimiento, sino la posibilidad de participar desde las capacidades de cada persona.

Ejercicio adaptado, sin una única forma de entrenar

La propuesta parte de una idea sencilla: no todas las personas necesitan realizar los mismos movimientos, utilizar las mismas cargas o seguir el mismo ritmo para formar parte de una sesión. La adaptación del ejercicio permite plantear alternativas según la movilidad, la condición física y las necesidades individuales, sin exigir que todos los participantes alcancen los mismos resultados.

Después de un ictus, las secuelas y los procesos de recuperación pueden ser muy diferentes. Por eso, cualquier actividad física debe ajustarse a la situación particular de cada persona y a las orientaciones sanitarias que correspondan. Esta experiencia no pretende sustituir los tratamientos de neurorrehabilitación, sino acercar el ejercicio adaptado a un entorno deportivo y contribuir a que la actividad física se perciba como una posibilidad que merece explorarse con el acompañamiento adecuado.

Visibilizar para favorecer la integración

La colaboración también quiere poner el foco en barreras que no siempre son físicas. El desconocimiento sobre las consecuencias del ictus o la idea de que los gimnasios están reservados para personas con gran capacidad deportiva pueden limitar la participación en actividades compartidas. Abrir las puertas del box a esta realidad es una forma de cuestionar esos prejuicios y de promover una visión más inclusiva del deporte.

Desde Centaurus consideran que la integración comienza cuando se crean oportunidades reales para compartir espacios, rutinas y experiencias, reconociendo que cada persona tiene necesidades y objetivos diferentes. La jornada busca sensibilizar tanto a los asistentes como al entorno deportivo sobre la importancia de escuchar, adaptar y facilitar la participación.

«Queremos que Centaurus sea un espacio en el que las personas encuentren una manera de mantenerse activas adaptada a sus capacidades. No se trata de que todo el mundo haga lo mismo, sino de que cada persona pueda participar. Esta colaboración con NEUREM nos ayuda a mostrar que el deporte también puede ser un punto de encuentro y de integración», explica Fran Fandiño, gerente de Centaurus Box.

La actividad se enmarca en el compromiso social de Centaurus Box por acercar el entrenamiento a perfiles diversos y en el trabajo de NEUREM por acompañar a personas con afectaciones neurológicas. Ambas entidades aprovechan la conmemoración del Día Mundial del Ictus para recordar que la sensibilización también se construye mediante experiencias concretas, cercanas y compartidas.