Sanidade alerta de riesgos para la salud por la presencia de plomo y arsénico en el agua de Beade

Nuevos análisis realizados en cuatro puntos de la red municipal confirman la contaminación y la Xunta reclama restricciones al consumo de agua y medidas urgentes al Concello de Vigo y Aqualia

La presencia de metales pesados en el agua de Beade vuelve a encender las alarmas sanitarias. La Xunta de Galicia ha confirmado que los últimos análisis realizados en la red municipal de abastecimiento de la zona de Quintián, en el entorno del IES Beade, registran concentraciones de plomo, arsénico y hierro que superan los límites establecidos, una situación que ya había sido detectada en controles anteriores.

Los nuevos resultados corresponden a las muestras recogidas el pasado 13 de octubre por inspectores farmacéuticos de Saúde Pública en cuatro puntos diferentes situados en el exterior del recinto educativo.

La Consellería de Sanidade ha trasladado los resultados al Concello de Vigo y a FCC Aqualia, concesionaria del suministro municipal, al considerar que la reiteración de estas incidencias supone una situación de riesgo para la salud que hace necesario restringir el consumo de agua en la zona afectada.

Un plazo de 24 horas para plantear restricciones

Ante estos resultados, Sanidade ha requerido a la empresa concesionaria que presente en un plazo de 24 horas una propuesta sobre el consumo de agua en la zona afectada.

Además, exige una investigación exhaustiva para determinar el origen de la contaminación, delimitar el área afectada y evaluar correctamente los riesgos sanitarios.

Tanto el Concello como la concesionaria deberán comunicar las actuaciones previstas y justificarlas ante el Departamento Territorial de Sanidade en el plazo de una semana.

El objetivo es identificar las causas de los incumplimientos detectados y adoptar las medidas necesarias para restablecer las condiciones exigidas para el suministro.

Las sospechas apuntan a las acometidas exteriores

La situación ya había motivado actuaciones anteriores en el IES Beade. El pasado mes de febrero, el director territorial de Educación, César Pérez Ares, visitó el instituto junto con responsables técnicos, representantes del centro y de la empresa suministradora para revisar las instalaciones.

Durante aquella inspección se comprobó que las tuberías de consumo de agua del recinto educativo son de polietileno, desde el contador situado en la fachada hasta el interior de las instalaciones.

Esta circunstancia, según la Xunta, permite situar el origen de la presencia de plomo en las acometidas exteriores y no en la red interna del instituto.

La nueva comunicación de Sanidade supone un paso más ante un problema que se ha repetido en diferentes análisis y que ahora obliga a estudiar restricciones de consumo y actuaciones correctoras en la red municipal.