La réplica de la nave capitana de Cristóbal Colón podrá visitarse hasta el 25 de octubre en Portocultura, donde coincide con una concentración de grandes embarcaciones que convierte los muelles vigueses en un museo flotante
La silueta de una de las embarcaciones más reconocibles de la historia de la navegación vuelve a asomarse a la ría. La Nao Santa María ya está atracada en Vigo, donde desde este viernes abre sus cubiertas al público y se convierte en la gran protagonista de un mes especialmente intenso para los aficionados al patrimonio marítimo.
La réplica a escala real de la nave capitana de Cristóbal Colón permanecerá en el Pantalán de Portocultura hasta el próximo 25 de octubre, con visitas entre las 10.00 y las 20.00 horas. Su llegada completa un octubre en el que hasta cinco grandes veleros y buques históricos han hecho escala en los muelles de la ciudad.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Carlos Botana, visitó este jueves la embarcación para dar la bienvenida a su tripulación, en una programación con la que el Puerto busca acercar a los ciudadanos algunas de las grandes piezas de la navegación clásica.
Una réplica de 28 metros de eslora
La Nao Santa María fue construida en España por la Fundación Nao Victoria mediante técnicas artesanales y con la participación de carpinteros de ribera y especialistas náuticos. Con 28,3 metros de eslora, reproduce la nave capitana utilizada durante el primer viaje de Cristóbal Colón a América en 1492.
La embarcación permite al visitante aproximarse a las condiciones en las que se desarrollaban las grandes expediciones marítimas de finales del siglo XV y conocer desde dentro una reproducción de uno de los barcos más conocidos de la historia.
Cinco grandes veleros en un solo mes
La Santa María es, además, la última incorporación a una particular concentración de embarcaciones históricas que ha pasado por Vigo durante octubre.
Por el Muelle de Trasatlánticos ya han desfilado el Georg Stage, un buque escuela danés de 54 metros; la goleta sueca Gunilla, con 50 metros de eslora y más de 1.000 metros cuadrados de velamen; y el Sørlandet, botado en Noruega en 1927 y considerado el buque de aparejo completo más antiguo del mundo que continúa en servicio activo.
A ellos se suma el Alva, un velero sueco de 43 metros que permanecerá en Portocultura hasta el 20 de octubre y que utiliza la ría como base para labores de mantenimiento y relevo de tripulación.
La presencia de estas embarcaciones forma parte de la estrategia de apertura del Puerto a la ciudadanía y de promoción del patrimonio náutico, utilizando espacios como Portocultura y el Muelle de Trasatlánticos para compatibilizar la actividad portuaria habitual con propuestas culturales y turísticas.

