Roban cálices, objetos de plata y las formas consagradas del sagrario de una iglesia de Vigo

La Diócesis de Tui-Vigo denuncia la profanación ocurrida en San Mamed de Priegue y anuncia una eucaristía de reparación y desagravio

Un robo ocurrido en una iglesia viguesa ha provocado una reacción de profundo pesar en la Diócesis de Tui-Vigo. Varios objetos litúrgicos y las formas consagradas que se encontraban en el sagrario fueron sustraídos de la iglesia de San Mamed de Priegue, en un suceso que el Obispado considera especialmente grave por su significado religioso.

Los hechos se produjeron el pasado miércoles 7 de octubre. Según ha comunicado la Diócesis, los autores se llevaron varios cálices, copones, patenas, una jarra de plata y un copón que contenía las formas del interior del sagrario.

Por el momento, no han trascendido detalles sobre las circunstancias en las que se produjo la sustracción ni sobre la identidad de sus responsables.

La Diócesis habla de «robo sacrílego»

Más allá del valor material de las piezas, el Obispado pone el acento en la sustracción de las formas consagradas, por el significado central que tiene la Eucaristía para los fieles católicos.

El obispo de Tui-Vigo, Antonio Valín, ha expresado su profundo pesar por lo ocurrido, especialmente por lo que califica como «robo sacrílego y la profanación del Santísimo Sacramento».

El prelado ha trasladado también su cercanía a los feligreses de San Mamed de Priegue, una comunidad que se ha visto afectada por la desaparición de objetos utilizados en las celebraciones religiosas.

La Diócesis ha agradecido la colaboración de las autoridades y de las fuerzas y cuerpos de seguridad en la investigación y confía en que puedan esclarecerse cuanto antes las circunstancias del robo y recuperarse los objetos sustraídos.

Una misa de reparación en la iglesia

Como respuesta a lo sucedido, el Obispado ha anunciado la celebración de una eucaristía de reparación y desagravio en la propia iglesia de San Mamed de Priegue.

Se trata de una ceremonia religiosa con la que la comunidad católica pretende expresar su rechazo a la profanación y reparar simbólicamente la ofensa que considera cometida contra el Santísimo Sacramento.

La fecha todavía está pendiente de determinar, aunque la Diócesis ha avanzado que invitará a participar a toda la comunidad diocesana.