El alcalde culpa a Aznar, Rajoy y Feijóo de que Vigo siga sin conexión directa con Madrid, aunque el PSOE ha gobernado alrededor de 16 de los 23 años transcurridos desde que comenzó a estudiarse la variante
Hay que reconocerle a Abel Caballero una capacidad extraordinaria para viajar por el tiempo. Este martes volvió a hacerlo con el AVE directo entre Vigo y Madrid por Cerdedo. El proyecto, aseguró, está avanzando «más rápido que nunca». Y, acto seguido, encontró a los responsables de que más de dos décadas después todavía sigamos hablando de estudios, exposiciones públicas y declaraciones de impacto ambiental: Aznar, Rajoy, Feijóo y, por extensión, el PP.
El problema de viajar tanto por el tiempo es que uno puede acabar tropezándose con el calendario.
La variante de Cerdedo comenzó a tomar forma en 2003. Desde entonces han transcurrido cerca de 23 años. ¿Cuánto tiempo ha gobernado cada partido en España durante ese periodo? Aproximadamente 16 años el PSOE y menos de ocho el PP.
José María Aznar gobernó apenas algo más de un año de ese periodo. Después llegaron más de siete años y medio de José Luis Rodríguez Zapatero, unos seis años y medio de Mariano Rajoy y, desde junio de 2018, más de ocho años de Pedro Sánchez.
Es decir, aproximadamente dos de cada tres años de vida del proyecto de Cerdedo han transcurrido con un presidente socialista en La Moncloa.
Y en octubre de 2026 no hay obras.
«Más rápido que nunca»
Puede que Caballero tenga razón cuando afirma que los trámites actuales avanzan. Transportes maneja marzo de 2027 para someter el proyecto a información pública y septiembre para obtener la Declaración de Impacto Ambiental.
Pero conviene explicar qué significa exactamente eso.
Significa que, 23 años después de empezar a estudiarse Cerdedo, seguimos en una fase anterior al proyecto constructivo y, por supuesto, al comienzo de las obras.
La paradoja es todavía mayor si retrocedemos unos años.
En 2010, durante el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, Cerdedo ya consiguió una Declaración de Impacto Ambiental favorable. Y entre 2010 y 2011 se contrataron los proyectos básicos de los diferentes tramos.
Aquella DIA acabó perdiéndose por el camino. Las modificaciones introducidas posteriormente en el trazado obligaron a una nueva tramitación ambiental y el expediente terminó caducando en 2017, durante el Gobierno de Mariano Rajoy.
Hay, por tanto, responsabilidades que repartir.
Lo difícil de sostener es que toda la responsabilidad pertenece exclusivamente al PP cuando el PSOE ha gobernado aproximadamente 16 de los 23 años de historia de Cerdedo.
Un ministro llamado Abel Caballero
Pero el archivo guarda una ironía todavía mejor.
Hay que retroceder hasta mayo de 1988.
Entonces Abel Caballero todavía no era alcalde de Vigo. Era ministro de Transportes y Comunicaciones del Gobierno socialista de Felipe González y visitaba la ciudad con una excelente noticia bajo el brazo.
El AVE iba a llegar a Galicia en 1993.
«Cualquiera que observe el Plan de Transporte Ferroviario verá que establece comunicaciones entre Galicia y el Mediterráneo, y Galicia y Madrid; esto es, que en el año 1993 habrá un tren de alta velocidad circulando entre Madrid y Galicia», anunció aquel joven ministro.
No llegó.
Galicia tuvo que esperar hasta diciembre de 2021 para que la alta velocidad alcanzase Ourense. Habían pasado más de 33 años desde aquel anuncio y 28 desde la fecha en la que el entonces ministro Caballero había situado la llegada del AVE.
No existía entonces Alberto Núñez Feijóo como presidente de la Xunta. Ni había un Gobierno autonómico al que responsabilizar de todos los males ferroviarios de Vigo. Feijóo ni siquiera había iniciado todavía su carrera política.
Quizá por eso aquella promesa resulta especialmente incómoda cuando se contempla desde 2026.
La política del retrovisor
Caballero asegura ahora que fueron Aznar y Rajoy quienes dejaron a Vigo sin AVE directo. Afirma también que Feijóo paralizará Cerdedo si llega a La Moncloa y califica a los populares vigueses de «ignorantes» que «no quieren» que Vigo tenga alta velocidad.
El problema no es criticar la gestión ferroviaria de los gobiernos del PP. Hay motivos y años suficientes para analizarla.
El problema aparece cuando 23 años de retrasos se reconstruyen eliminando del relato los aproximadamente 16 años durante los cuales gobernó el PSOE.
Porque Cerdedo sobrevivió a Aznar. Sobrevivió a Zapatero. Sobrevivió a Rajoy. Y lleva ya más de ocho años sobreviviendo a Sánchez.
Y continúa sin una sola máquina trabajando en el trazado.
El alcalde asegura que ahora va «más rápido que nunca». Ojalá sea así. Vigo necesita desde hace décadas una conexión ferroviaria directa y competitiva con Ourense y Madrid y sería una magnífica noticia que esta vez los calendarios se cumpliesen.
Pero la memoria también forma parte de la política.
Sobre todo cuando quien reparte responsabilidades desde la Alcaldía es el mismo hombre que hace 38 años, siendo ministro de Transportes, anunció que en 1993 circularía un tren de alta velocidad entre Galicia y Madrid.
A veces el archivo tiene la mala costumbre de viajar más rápido que el AVE.

