Familias con perros de Barreiro piden explicaciones tras ser advertidas de posibles multas en el parque

La plataforma asegura que una patrulla identificó a tres personas y les comunicó que aumentaría la vigilancia en la zona; el colectivo reclama una reunión con la Policía Local y el Concello

La reivindicación de un espacio canino diferente al proyectado por el Concello suma un nuevo episodio en Barreiro. La plataforma Familias con perros de Barreiro ha pedido explicaciones después de una intervención de la Policía Local el pasado domingo en el parque, donde se encontraban alrededor de diez personas acompañadas por sus animales.

Según el relato difundido por el colectivo, sobre las 20.45 horas una patrulla accedió por los caminos de tierra del parque y se acercó hasta el grupo.

Los agentes les habrían comunicado que la actuación respondía a una queja vecinal por perros sueltos, presencia de animales potencialmente peligrosos sin bozal y excrementos sin recoger. Siempre según la versión de la plataforma, también les indicaron que la zona tendría una vigilancia más frecuente y que futuras intervenciones podrían terminar en sanciones. Aquella tarde no se impuso ninguna multa.

El colectivo sostiene que ninguno de los perros presentes estaba clasificado como potencialmente peligroso y que tampoco se les señaló ningún incumplimiento concreto relacionado con la recogida de excrementos. Tras hablar con los agentes, tres de las personas presentes fueron identificadas.

Una reivindicación respaldada por 108 familias

El episodio se produce en medio de la discrepancia que la plataforma mantiene con el proyecto municipal para la futura área canina de Barreiro. 108 familias respaldan su petición de un espacio diferente, y el colectivo ya ha presentado alegaciones, recursos y una propuesta alternativa.

Su principal crítica se dirige al modelo de dos recintos cerrados previsto en el proyecto. Según la documentación manejada por la plataforma, ambos suman una superficie bruta de 1.105 metros cuadrados, de la que habría que descontar el espacio ocupado por vallados, bancos y pavimentos.

Las familias insisten en que no cuestionan la necesidad de cumplir las normas ni atribuyen a los agentes una motivación política. Sí consideran necesario que se aclare la intervención y reclaman una reunión con la Policía Local y el Concello de Vigo.

También se ofrecen a colaborar en la elaboración de un protocolo de buenas prácticas para compartir el espacio y piden al gobierno municipal que responda a su propuesta alternativa y revise el proyecto del área canina.