Star Legend, Iona y Liberty of the Seas coinciden este 2 de septiembre en el puerto con unos 14.000 pasajeros a bordo
El colectivo reclama limitar las emisiones del sector y cuestiona su compatibilidad con la futura Zona de Bajas Emisiones del centro
La Plataforma fronte á masificación turística Vigo–O Morrazo ha denunciado el impacto ambiental asociado a la llegada simultánea este miércoles 2 de septiembre de tres grandes cruceros al puerto de Vigo.
Los buques Star Legend, Iona y Liberty of the Seas coinciden en la Estación Marítima con alrededor de 14.000 pasajeros a bordo, en una jornada que el colectivo utiliza para volver a cuestionar el crecimiento del turismo de cruceros en la ciudad.
La plataforma, integrada por una veintena de organizaciones sociales, ecologistas, vecinales y sindicales, sostiene que esta actividad genera importantes emisiones de óxidos de azufre y nitrógeno y partículas ultrafinas. El colectivo llega a comparar la contaminación generada por los tres buques con la que producirían 18 millones de coches, una estimación aportada por la propia plataforma.
Según sus previsiones, el Puerto de Vigo podría superar este año las 125 escalas y los 306.000 pasajeros de cruceros, frente a los aproximadamente 250.000 viajeros y un centenar de escalas del último ejercicio.
Críticas por las emisiones y la concentración de visitantes
La plataforma considera que el actual modelo de cruceros tiene también consecuencias sobre el consumo de recursos naturales, los ecosistemas marinos y la presión turística sobre las zonas más céntricas.
El colectivo cuestiona además los beneficios económicos que deja la llegada masiva de pasajeros al considerar que su gasto se concentra principalmente en determinados establecimientos de hostelería y comercios turísticos.
Otro de sus argumentos se centra en la ubicación del muelle de transatlánticos dentro de un ámbito que está previsto incorporar a una Zona de Bajas Emisiones. A juicio de la plataforma, resulta contradictorio restringir determinadas emisiones procedentes del tráfico urbano mientras se mantiene una actividad marítima que considera altamente contaminante.
Piden una zona de control de emisiones en el Atlántico Norte
Entre sus reivindicaciones, la plataforma reclama que el Atlántico Norte sea declarado zona ECA de control de emisiones para limitar los óxidos de azufre y nitrógeno y las partículas procedentes de los buques.
También rechaza algunas de las alternativas que el sector presenta como soluciones para reducir su impacto ambiental, entre ellas el gas natural licuado, el biometano o el hidrógeno verde.
“Denunciamos también la operación de maquillaje verde de los cruceros y los puertos con falsas soluciones tecnológicas”, afirma Xaquín Pastoriza, coordinador del grupo Rías Baixas de Ecoloxistas en Acción.
La plataforma se opone igualmente a los proyectos de ampliación de muelles mediante rellenos en el mar y pide a las administraciones locales y autonómicas que adopten medidas para limitar el crecimiento del turismo de cruceros.
El colectivo concluye haciendo un llamamiento a la ciudadanía para que conozca y debata los impactos ambientales y sociales asociados a este modelo turístico.

