Vecinos de Vilas, en Gondomar, alertan de fincas sin desbrozar junto a viviendas ante el riesgo de incendios

Algunas parcelas de esta aldea de Morgadáns llevan hasta tres años sin limpiar y varias ya ardieron durante los graves incendios de 2017

Los residentes reclaman más rapidez en las actuaciones y recuerdan que una de las fincas afecta directamente al entorno de cuatro viviendas

Vecinos de Vilas, una pequeña aldea situada en la parroquia de Morgadáns, en Gondomar, muestran su preocupación por el estado de varias fincas próximas a viviendas que permanecen cubiertas de maleza en plena temporada de riesgo de incendios forestales y después de un verano marcado por episodios de temperaturas extremas.

Según trasladan los residentes de la zona, algunas de estas parcelas llevan hasta tres años sin ser desbrozadas, mientras que otras solo han terminado siendo limpiadas después de reiteradas denuncias vecinales. Critican, sin embargo, que los procedimientos son lentos y complejos y que las actuaciones pueden demorarse durante meses pese a encontrarse en zonas próximas a viviendas.

La preocupación no es nueva en Vilas. Los vecinos recuerdan especialmente los graves incendios de octubre de 2017, cuando Morgadáns fue una de las parroquias afectadas por la ola de fuegos que golpeó el sur de Galicia. Entonces llegó a declararse la Situación 2 por la proximidad de las llamas a las viviendas.

Algunas de las parcelas que actualmente presentan abundante vegetación ya ardieron durante aquellos incendios, según relatan los residentes, que temen que una situación similar pueda repetirse.

Uno de los puntos que genera mayor inquietud es una finca situada en el entorno inmediato de cuatro viviendas. Los vecinos aseguran que durante los incendios de 2017 el fuego estuvo cerca de provocar una situación crítica para esas casas y lamentan que, años después, no se haya solucionado de manera definitiva el problema de mantenimiento de la parcela.

“Los que vivimos aquí conocemos perfectamente cómo corre el fuego por esta zona y lo que puede ocurrir si vuelve a producirse un incendio”, explican los afectados, que reclaman actuar antes de que se produzca una emergencia y no cuando las llamas ya se encuentran próximas a las viviendas.

La limpieza es obligatoria

La legislación gallega establece obligaciones específicas para las parcelas incluidas en las denominadas franjas secundarias de gestión de biomasa, destinadas precisamente a proteger núcleos de población, viviendas e infraestructuras frente a los incendios forestales.

La responsabilidad inicial de mantener la vegetación controlada corresponde a los titulares de los terrenos. La gestión de la biomasa debe realizarse antes de finalizar mayo y, cuando se detecta un incumplimiento, la administración competente puede requerir al propietario para que actúe en un plazo máximo de 15 días. Si persiste el incumplimiento, puede procederse a la ejecución subsidiaria de los trabajos y repercutir posteriormente su coste al responsable de la finca.

En el caso de las franjas secundarias, la Ley 3/2007 atribuye a los concellos la gestión de estas redes y la tramitación de las actuaciones necesarias cuando los propietarios incumplen sus obligaciones. La Xunta puede colaborar técnica y económicamente y Seaga puede encargarse materialmente de los trabajos dentro de los mecanismos de cooperación establecidos.

El propio Plan Municipal de Prevención y Defensa contra los Incendios Forestales de Gondomar incluye Morgadáns entre las parroquias con franjas de protección delimitadas. La web municipal identifica además las parcelas incluidas en el sistema y aquellas previstas para actuaciones subsidiarias.

La Valedora do Pobo ya advirtió de retrasos en Gondomar

La lentitud denunciada ahora por los vecinos cuenta además con un precedente significativo. En una resolución sobre otro expediente de fincas sin gestionar en Gondomar, la Valedora do Pobo llegó a apreciar una “inacción” municipal después de que una reclamación por riesgo y abandono se prolongase durante seis años.

La institución recordó que las dificultades para localizar a los propietarios no impiden continuar el procedimiento, ya que la propia normativa permite efectuar las notificaciones mediante anuncios oficiales cuando el titular es desconocido o no puede ser localizado.

En aquella resolución, la Valedora fue especialmente clara al señalar que la gestión de la biomasa en las franjas secundarias “no es una actividad facultativa, sino una exigencia legal” y reclamó al Concello de Gondomar que garantizase la resolución de los procedimientos pendientes para proceder a las ejecuciones subsidiarias.

Para los vecinos de Vilas, el problema vuelve ahora a ser el mismo: denuncian fincas con abundante vegetación junto a zonas habitadas y reclaman que propietarios y administraciones actúen con anticipación.

Su principal temor es que haya que esperar a que se produzca un nuevo incendio para adoptar medidas en parcelas que, según recuerdan, ya estuvieron directamente expuestas al fuego en 2017.

Los residentes piden que se revisen de manera urgente las fincas próximas a las viviendas, se determine cuáles incumplen las obligaciones de gestión de biomasa y se actúe subsidiariamente cuando sus propietarios no realicen los trabajos, con el objetivo de reducir un riesgo que consideran perfectamente evitable.