Eiras registra la peor reserva de agua de su historia para esta época del año

Caballero asegura que los niveles están por debajo de los registrados durante las sequías de 2011 y 2017

La nueva potabilizadora amplía la autonomía de Vigo hasta entre cuatro meses y medio y cinco meses

El embalse de Eiras registra actualmente la peor reserva de agua de su historia para esta época del año, según informó este martes el alcalde de Vigo, Abel Caballero.

El regidor explicó que los niveles se encuentran por debajo de los registrados en 2011 y 2017, años en los que la ciudad atravesó importantes episodios de sequía.

Caballero señaló que la nueva estación potabilizadora permite afrontar la situación con un mayor margen, al poder aprovechar el agua almacenada en cotas más profundas del embalse.

Según los cálculos expuestos por el alcalde, sin esta infraestructura Vigo dispondría actualmente de reservas para aproximadamente tres meses y medio, mientras que la autonomía se sitúa ahora entre los cuatro meses y medio y los cinco meses.

El regidor cifró en cerca de 25 millones de euros la inversión realizada en la potabilizadora, financiada por el Concello, y aseguró que permite ampliar alrededor de un mes y medio la garantía de abastecimiento.

Llamamiento al consumo responsable

Caballero defendió la decisión municipal de advertir con antelación a la población sobre la situación de las reservas y rechazó las acusaciones de alarmismo realizadas por la Xunta de Galicia.

El alcalde contrapuso estas críticas con las recomendaciones de limitar el consumo realizadas por la propia Administración autonómica en Cangas y Moaña, municipios que reciben buena parte de su suministro del sistema de Eiras.

“Estamos pidiendo consumo responsable porque existe un riesgo y tenemos la obligación de actuar con previsión”, afirmó.

Problemas con el caudal de las válvulas

El alcalde alertó además de un problema con la capacidad de suministro de las válvulas de la presa instaladas después de las reparaciones realizadas por la Xunta.

Según explicó, Vigo puede alcanzar en momentos de máxima demanda, especialmente durante agosto, un consumo de 1.250 litros por segundo, mientras que el sistema actual de válvulas garantizaría únicamente 1.100 litros por segundo.

Caballero reclamó al Gobierno gallego que solucione esta situación para garantizar el caudal que pueda necesitar la ciudad.

“Vigo puede necesitar 1.250 litros por segundo y tienen que garantizarlos”, afirmó, recordando que la concesión de abastecimiento de la ciudad alcanza los 3.000 litros por segundo.

El alcalde confía en que la evolución del consumo y las condiciones meteorológicas permitan superar agosto y septiembre sin dificultades, aunque insistió en la necesidad de reparar el sistema para evitar posibles problemas en el abastecimiento.