Vigo presume de turismo… pero esconde su oficina en un décimo piso

El PP critica que la ciudad carezca de atención a pie de calle tras el cierre de López de Neira y propone usar la futura tasa turística para reforzar el servicio

El debate sobre el modelo turístico de Vigo ha sumado un nuevo capítulo con la denuncia del Partido Popular, que acusa al gobierno local de proyectar una imagen internacional que no se corresponde con la realidad de la atención a los visitantes. La polémica surge tras la desaparición de la oficina de turismo a pie de calle y su traslado a dependencias municipales de difícil acceso.

Una ciudad sin atención visible al visitante

La presidenta del PP de Vigo, Luisa Sánchez, ha sido especialmente crítica con la situación actual, señalando que “una ciudad que presume de ser cada vez más visitada y que aspira a la excelencia turística no puede tratar así de mal a quien viene a conocernos” .

Tras el cierre de la oficina de López de Neira hace seis meses, el servicio ha ido perdiendo visibilidad. Primero se trasladó a una ventanilla en la lonja municipal y, más recientemente, ha pasado a ubicarse en la décima planta del Concello, obligando a los turistas a desplazarse dentro del edificio para obtener información.

Críticas a la gestión municipal

Sánchez ha calificado esta situación como “una absoluta falta de previsión, un auténtico despropósito y una auténtica vergüenza” , cuestionando la coherencia entre la promoción exterior de Vigo y los servicios reales disponibles.

¿De qué sirven los mupis en Nueva York si después cuando llegan los turistas no sabemos atenderles?”, se preguntó la dirigente popular .

Propuesta para la tasa turística

En este contexto, el PP propone que la futura tasa turística que tramita el Concello se destine a mejorar la atención al visitante, con la apertura de oficinas en zonas estratégicas de la ciudad.

Una contradicción en plena promoción turística

La crítica se produce además en un momento simbólico, coincidiendo con la celebración de la Gala del Turismo de Vigo. Para la oposición, resulta incoherente promocionar la ciudad mientras, según denuncian, se mantiene “una oficina de turismo invisible”.