La iniciativa, con origen en Vigo, busca multiplicar la transferencia tecnológica y el impacto económico en Europa
El centro tecnológico vigués Gradiant ha presentado TRL13, un fondo de inversión pionero en Europa por ser el primero impulsado por un centro tecnológico español con capital propio. Su objetivo es convertirse en un catalizador estratégico para proyectos de deep tech, transferencia tecnológica y TICs, en un contexto donde la inversión privada europea en estos sectores es aún limitada.
Un modelo basado en la experiencia y el éxito previo
TRL13 nace de la trayectoria de Gradiant Investments, creada en 2016 como vehículo de inversión en startups incubadas en el propio centro. De ahí surgieron tres spin-offs valoradas en más de 40 millones de euros, entre ellas Alice Biometrics, Antexia Technologies y Sense Aeronautics. Actualmente, el centro trabaja en nuevas iniciativas como Kiur y Dokken, ambas centradas en inteligencia artificial.
El fondo se financiará reinvirtiendo los recursos generados por estas spin-offs, creando un círculo virtuoso de conocimiento e innovación que permitirá seguir multiplicando su impacto económico y social.
Una respuesta a las carencias europeas en inversión tecnológica
Menos del 5% de la inversión privada en Europa se dirige a proyectos deep tech y solo un 1% a transferencia tecnológica. Con TRL13, Gradiant busca romper esta dinámica y complementar su capital con apoyo público y privado, además de acceder a fondos europeos como INNVIERTE DT-TT del CDTI y el Fondo Europeo de Inversiones, dotados con 353 millones de euros.
El gerente de Gradiant, Fernando Jiménez, destacó que “los TRL llegan hasta el nivel 9, pero nosotros queremos ir mucho más allá, de ahí el nombre de TRL13”, subrayando la ambición de un proyecto que apuesta por tecnologías estratégicas como la cuántica, la fotónica, la IA, la robótica o la ciberseguridad.
Gradiant, referente internacional en innovación TIC
Fundado en 2008, Gradiant ha desarrollado más de 900 proyectos y trabajado con 400 clientes en 30 países, con un equipo de 250 profesionales. Su trabajo ha reforzado la competitividad de sectores clave como la salud, las telecomunicaciones, la industria aeroespacial o el sector primario, consolidando a Vigo como uno de los polos de innovación tecnológica más relevantes de Europa.

