La mujer perdió un riñón y estuvo casi 280 días recuperándose de una la agresión que se produjo delante de su hija de tres años
Un hombre ha sido condenado a ocho años de prisión por agredir de forma violenta a su pareja en un garaje de Vigo. Los hechos ocurrieron en la madrugada del 12 de febrero de 2023, tras una discusión de pareja. La mujer recibió puñetazos y patadas mientras estaba en el suelo, protegiéndose con el cuerpo. A consecuencia de los golpes, perdió un riñón y sufrió lesiones de gravedad que le llevaron casi 280 días de curación.
El ataque se produjo después de una noche de fiesta en la que ambos habían consumido alcohol. En el coche viajaba también la hija pequeña de la pareja, que presenció parte de la agresión. Tras golpearla dentro del vehículo, el condenado continuó agrediéndola en el suelo del garaje, mientras ella intentaba cubrirse el rostro.
Lesiones muy graves y secuelas
La víctima fue ingresada en el Hospital Álvaro Cunqueiro con un traumatismo abdominal severo, rotura de la vena cava y el riñón derecho, lo que obligó a una cirugía de urgencia. Según los informes médicos, las lesiones eran incompatibles con una simple caída, como inicialmente ella había manifestado por miedo. Además de la nefrectomía, sufrió secuelas psicológicas y una cicatriz visible en el abdomen.
Declaraciones contradictorias
Durante el juicio, la mujer se retractó y aseguró no recordar lo sucedido, pero el tribunal dio más credibilidad a sus declaraciones previas durante la fase de instrucción, donde sí había relatado los hechos con detalle. Las juezas consideran que su cambio de versión se debe al vínculo familiar con el agresor y al deseo de protegerlo.
La sentencia también recoge otro episodio de maltrato anterior, ocurrido en 2022, cuando el hombre le dio una bofetada durante una celebración.
Alejamiento, vigilancia y más condenas
Además de la pena principal, el condenado deberá cumplir siete meses más de prisión por el episodio de 2022, y se le ha impuesto una orden de alejamiento de 15 años y el uso de control telemático. Cuando salga de prisión, deberá estar bajo libertad vigilada durante cinco años.
La víctima renunció a cualquier indemnización económica. La sentencia no es firme y puede ser recurrida. Mientras tanto, se mantienen las medidas de protección para garantizar su seguridad.

