Xabier P. Igrexas denuncia la concentración de inversiones en el centro y exige un modelo participativo y descentralizado para toda la ciudad
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo ha lanzado una propuesta para transformar la gestión municipal de la ciudad, apostando por un modelo más equitativo, descentralizado y participativo, que permita dar voz real a los barrios y parroquias históricamente olvidados. Así lo expresó este miércoles su portavoz municipal, Xabier P. Igrexas, al anunciar la iniciativa de crear Consellos Veciñais en cada barrio y parroquia, con competencias en la definición de prioridades y en la elaboración de presupuestos participativos.
Críticas a la política de centralización del gobierno de Abel Caballero
Según denunció el BNG, el actual modelo de gobierno municipal concentra la mayoría de los recursos y actuaciones en el casco urbano central, dejando a su suerte a numerosas zonas periféricas que siguen sin servicios básicos. Para Igrexas, la política de Abel Caballero está marcada por una visión “estrecha” de ciudad, que reduce Vigo a su “améndoa central” y margina a miles de ciudadanos que viven en zonas sin aceras, alumbrado suficiente o equipamientos comunitarios.
“Tiene que dejar de haber vigueses y viguesas de segunda”, clamó Igrexas, quien acusa al gobierno local de emplear los recursos del Concello para proyectos monumentales pensados para grandes inauguraciones, en lugar de cubrir necesidades reales de la ciudadanía.
Una “confederación viva de barrios y parroquias”
El BNG defiende una visión alternativa de Vigo como “una confederación viva de barrios y parroquias”, donde cada parte del territorio cuente con los mismos derechos y acceso a los servicios públicos, “viva donde viva” su población. Para ello, propone poner en marcha los mecanismos previstos en el Regulamento de Participación Cidadá, creando espacios reales de decisión directa en forma de consejos vecinales.
Estos órganos permitirían al tejido asociativo y vecinal decidir en qué se invierte en sus entornos, priorizando aquellas actuaciones más urgentes y poniendo fin a una política “caprichosa y autoritaria”, en palabras del portavoz nacionalista.
Presupuestos participativos y decisión colectiva
Una de las medidas más destacadas es la implantación de presupuestos participativos, un modelo que permitiría a la ciudadanía intervenir en la planificación económica del Concello y evitar que ningún barrio quede desatendido durante años, como ha venido ocurriendo, según el BNG.
Para Igrexas, esta forma de gestión no solo promueve la equidad, sino que refuerza la democracia local, permitiendo que el reparto de fondos sea transparente y adecuado a las prioridades reales del vecindario.

