El rechazo al nuevo trazado de la autovía A-52 propuesto por el Ministerio de Transportes sigue creciendo en Mos
En la tarde de ayer, cientos de vecinos de Petelos llenaron el Multiusos en una de las reuniones informativas convocadas por el Concello para exponer los detalles del proyecto y coordinar acciones conjuntas
La primera de estas reuniones tuvo lugar el miércoles, dirigida a los vecinos de Sanguiñeda, y reunió a una multitud preocupada por el impacto del proyecto. Ayer fue el turno de Petelos, donde el rechazo se reiteró con una asistencia masiva, y hoy se celebrará un nuevo encuentro con los habitantes de Tameiga. La ronda de reuniones concluirá el jueves 16 de enero en la parroquia de Pereiras.
El Concello de Mos, liderado por la alcaldesa Nidia Arévalo, ha organizado estas reuniones con urgencia tras conocer el trazado del proyecto, que afectará gravemente a las parroquias de Sanguiñeda, Petelos, Tameiga y Pereiras, poniendo en peligro infraestructuras clave como las traídas de aguas parroquiales.
Impacto sobre el suministro de agua y el territorio
El nuevo trazado amenaza al menos ocho sistemas de abastecimiento de agua, afectando a tuberías, pozos y captaciones de las parroquias mencionadas. Entre los afectados se encuentran comunidades de usuarios de aguas de Pereiras, Tameiga y Sanguiñeda, así como una traída privada en la zona de Candosa.
Durante las reuniones se está informando a los vecinos sobre los riesgos del proyecto y sobre cómo presentar alegaciones. Además, el Concello ha puesto a disposición en su página web (mos.es) toda la documentación necesaria, incluyendo planos y modelos de alegaciones.
Apoyo institucional y vecinal
A las reuniones asisten representantes del gobierno local, del BNG, técnicos municipales, y miembros de la plataforma vecinal DefendeMos, reactivada para esta causa. Asimismo, se ha creado una Comisión de Seguimiento que integrará a técnicos, representantes sociales y políticos. Su primera reunión será el próximo lunes 13 de enero.
Críticas al proyecto y alternativas propuestas
El gobierno local y los vecinos consideran que el nuevo trazado de la A-52 no resolverá el problema del tráfico pesado en la A-55, ya que los transportistas seguirán usando la autovía actual, mientras que el nuevo tramo carece de accesos desde Mos. Además, las características del túnel propuesto, con una pendiente del 5%, incrementan la peligrosidad y el impacto ambiental.
Como solución, la plataforma DefendeMos y el Concello proponen liberar la peaje del tramo Puxeiros-Porriño de la AP-9, una alternativa inmediata y menos lesiva para el territorio. Esta petición, históricamente defendida por Mos, se reiteró en el pleno municipal del pasado 30 de diciembre mediante una moción conjunta del PP y el BNG, que fue rechazada por el PSOE.
Declaraciones de la alcaldesa
Nidia Arévalo fue contundente en su intervención: «No permitiremos que pisoteen y devasten nuestro territorio con un proyecto que destruye viviendas, infraestructuras y recursos esenciales como el agua». También subrayó que este movimiento será liderado por los vecinos, con el apoyo del gobierno local y el BNG, “sin banderas políticas, solo la de Mos y la defensa de sus intereses”.
El Concello ha puesto todos sus recursos técnicos y humanos a disposición de los vecinos para la presentación de alegaciones. El departamento de Urbanismo atenderá consultas de lunes a viernes, de 9:00 a 14:00 horas.
La movilización continúa con el objetivo de paralizar un proyecto que la ciudadanía de Mos considera devastador para su territorio y su calidad de vida.

