El Hospital Ribera Povisa implanta con éxito su primer marcapasos sin cables

Este dispositivo, que mide unos 2,5 centímetros y pesa solo 2 gramos, incluye un generador de impulsos y un electrodo que se adhiere a la pared del ventrículo derecho del corazón

El Hospital Ribera Povisa ha logrado un importante hito en el ámbito de la cardiología al implantar con éxito su primer marcapasos sin cables, un avance tecnológico que mejora significativamente la calidad de vida de los pacientes y reduce los riesgos de complicaciones. Este dispositivo, colocado directamente en el corazón sin necesidad de un bolsillo quirúrgico ni cables de estimulación, representa una opción mínimamente invasiva, y es especialmente útil para aquellos pacientes que presentan dificultades de acceso a las venas superiores del cuerpo.

El procedimiento fue llevado a cabo por el doctor Luis González Torres, de la Unidad de Cardiología del hospital, bajo la dirección del doctor Emad Abuassi Alnakeeb, jefe del servicio de Cardiología. El paciente, que ingresó por síntomas relacionados con pulsaciones bajas, tenía el sistema vascular venoso superior ocluido, lo que dificultaba la implantación de un marcapasos convencional mediante cables a través de la vena subclavia. Sin embargo, gracias a esta innovadora tecnología, el marcapasos se pudo implantar a través de la vena femoral de la pierna, lo que permitió superar esta complicación y ofrecer una solución eficaz a la patología del paciente.

Ventajas del marcapasos sin cables

Los marcapasos sin cables, fabricados por la empresa Medtronic, tienen un tamaño significativamente reducido, siendo un 93% más pequeños que los marcapasos convencionales. Este dispositivo, que mide unos 2,5 centímetros y pesa solo 2 gramos, incluye un generador de impulsos y un electrodo que se adhiere a la pared del ventrículo derecho del corazón. Además, no requiere de un bolsillo subcutáneo ni de cables de estimulación, lo que reduce el riesgo de infecciones y otros efectos secundarios asociados a los marcapasos tradicionales.

La principal ventaja de este marcapasos es que reduce el riesgo de complicaciones en cerca del 50%, ya que no se necesitan cables ni un bolsillo quirúrgico para su colocación. A su vez, este dispositivo incrementa la satisfacción del paciente, ya que no deja cicatrices ni abultamientos bajo la piel, un problema común con los marcapasos convencionales.

Un avance para la cardiología

Este avance es un paso más en la constante innovación que caracteriza al Hospital Ribera Povisa, que busca siempre ofrecer a sus pacientes las últimas tecnologías y técnicas médicas. Según el doctor González, «este tipo de marcapasos no solo es más pequeño y eficaz, sino que también simplifica la intervención y reduce significativamente el tiempo de recuperación del paciente».

Los marcapasos convencionales requieren una intervención quirúrgica más invasiva, donde se debe realizar una incisión en el pecho para colocar el generador de impulsos y los cables, lo que conlleva un mayor riesgo de complicaciones y una recuperación más larga. En cambio, el marcapasos sin cables se implanta de forma mínimamente invasiva a través de un catéter dirigido por la vena femoral, lo que mejora la seguridad y el bienestar del paciente.

Impacto en la calidad de vida del paciente

El marcapasos sin cables no solo mejora la seguridad de la intervención, sino que también permite a los pacientes llevar una vida más activa y cómoda, sin los inconvenientes de tener cables o un dispositivo visible bajo la piel. Además, la implantación se puede realizar en pacientes con dificultades para acceder a las venas superiores, como en el caso de este primer paciente del Ribera Povisa, lo que amplía las posibilidades de tratamiento en casos complejos.

En palabras del doctor Emad Abuassi Alnakeeb, «la evolución hacia marcapasos sin cables representa un avance importante en la medicina cardiológica, mejorando la vida de los pacientes con problemas de ritmo cardíaco y ofreciendo opciones más seguras y cómodas para su tratamiento».