LA CARTERA

Anna llega con su familia a un pueblo cercano a Lecce, porque su esposo, Carlo, ha recibido en herencia una casa y unas tierras. No se encuentra cómoda con el traslado y desde el principio echa de menos el norte de Italia, donde nació, y sobre todo trabajar fuera de casa, como hacía habitualmente. Además, tiene que tratar con su familia política: su cuñado Antonio, que se siente atraído por ella, y la mujer de éste, Ágata, con la que no se llevará muy bien. Y también afrontará que en la aldea todos la conozcan enseguida como “la forastera”. Pocos meses después de su llegada, saldrá vacante el puesto de cartero, y decide hacerse con él, pese a que siempre ha sido un trabajo de hombres, y que realmente no lo necesita, pues su marido gana bastante para mantenerlos.

Autora: Francesca GIANNONE – Editorial: DUOMO. Madrid, 2024 – Páginas: 458 – Género: Costumbrista – Público: General


Estamos ante la novela del año 2023 en Italia, un libro revelación con casi medio millón de ejemplares vendidos en ese país. Resultó un éxito inesperado esta historia que Francesca Giannone (Lecce, Italia, 1982) publicó el año pasado, posiblemente adaptando parte de la historia de su propia familia, siendo su primer libro. Ahora se ha editado en castellano y lleva varias semanas en el top de más vendidos en todo el país. Y diría que con razón, porque la novela es todo un alarde, muy entretenida e interesante.

En 1934, la familia formada por Carlo y Anna, con su pequeño Roberto, viajan desde el norte de Italia para instalarse en la Apulia, en el pueblo del que Carlo es originario, ya que el tío de éste le dejó en herencia una casa y unas tierras, de las que va a tomar posesión. Anna no tiene ninguna ilusión, pues se ha visto obligada a dejar su trabajo como maestra, y no quiere convertirse en ama de casa. En realidad ella es una mujer de izquierdas, feminista adelantada a su tiempo, y aunque ama a su marido no quiere depender de él. Enseguida conoce al hermano de Carlo, Antonio; y éste se enamora de Anna nada más verla. Poco tiempo después queda vacante el puesto de cartero del pueblo, y aunque es un puesto tradicionalmente masculino, Anna aplica para cubrir la vacante, y consigue el trabajo, que continuará haciendo hasta el final de sus días.

No, la novela no es un folletín, ni una historia romántica de serie de media tarde en la televisión. La novela es una historia familiar, a la vez que una historia del desarrollo de la Italia rural desde los años treinta del siglo XX hasta los años setenta, aproximadamente. No nos ahorra la autora situaciones bastante duras, como correspondía a la época. Otras las fuerza demasiado, no sé si con buena voluntad (una de las subtramas está protagonizada por una muchacha que es amante de un sacerdote, dando lugar a situaciones de lectura difícil; sin descripciones torpes). La novela está trufada de situaciones familiares bastante irregulares, empezando por el sufrimiento del cuñado Antonio, secretamente enamorado de Anna, pero fiel a su mujer y a su familia. No hay descripciones sexuales, pero sí un fondo donde las familias no están unidas, y chicos y chicas pierden la virginidad a la mínima, ellos con prostitutas, ellas con novios que les prometen amor eterno. No es una novela romántica, pero hay muchas historias de amor, y pocas con final feliz.

Mención aparte merece Anna, la protagonista indudable de la novela. Una mujer adelantada a su tiempo, feminista y comunista convencida. La primera que se pone pantalones en el pueblo. Atea reconocida, no va a misa más que a funerales y bodas, y se enfrenta al párroco de su pueblo en cuanto tiene ocasión. Pero es una mujer coherente; su trabajo en favor de mujeres desgraciadas, apartadas de la sociedad, es verdaderamente encomiable. Igual que lo es su fidelidad a su marido, y el respeto por la familia de su cuñado. Una mujer de bandera, aunque la bandera sea roja.