BLACKWATER (libros 1 a 6: La riada, El dique, La casa, La guerra, La fortuna y La lluvia)

El pueblo de Perdido, en Alabama, sufre una riada en 1919 que inunda y destroza la localidad. Al revisar lo que ha dejado la riada, Óscar Caskey encuentran a una joven desconocida, pelirroja, llamada Elinor. Algunos personajes del pueblo (sobre todo Mary-Love, la rica heredera de los Caskey y madre de Óscar) no ven con buenos ojos que la desconocida se quede. Pero ella enseguida hace amistades en la localidad por su buen corazón, y consigue un puesto como maestra en el pueblo. La joven actúa de forma extraña a veces: le gusta mucho bañarse en el río, planta algunos árboles que crecen muy deprisa, y parece tener una gran intuición para conocer a la gente e interpretar las señales de la naturaleza.

Autor: Michael MCDOWELL – Editorial: BLACKIE BOOKS. Barcelona, 2024 – Páginas: 272 – Género: Costumbrista, Fantástica, Terror – Público: Jóvenes


ichael Mcdowell (Alabama, 1950 – Boston, 1989) es un escritor y guionista americano, poco conocido en España, pues no tiene muchos libros traducidos a nuestro idioma. Para presentarle, basta con decir que Stephen King lo considera su maestro, y que entre sus colaboraciones como guionista figuran las conocidas películas de Tim Burton Pesadilla antes de Navidad y Beetlejuice. Vemos así que se trata de un autor que puede resultar bastante interesante.

Esta saga de novelas – seis libros de 272 páginas, publicada en 1987 y ahora traducida al castellano – tomó la forma de una historia por entregas, ya que así lo deseaba su autor. Cada una tiene su título: La riada, El dique, La casa, La guerra, La fortuna y La lluvia. Y es un cierto tipo de folletín, aunque de mucha calidad. Narra la historia de una familia, los Caskey, de terratenientes que viven sobre todo del aserradero que tienen en propiedad, en una época en que todo se hacía de madera, las casas, los edificios, los postes de telégrafo, los carros y demás. La historia está ubicada en un pueblo ficticio, Perdido, y comienza en 1919.

En esa fecha, los ríos Perdido y Blackwater provocaron una riada que anegó el pueblo. Cuando Óscar Caskey y uno de sus criados recorren en lancha el pueblo para buscar si hay supervivientes, encuentran en una habitación del hotel, a la altura de la riada, a una joven y bella muchacha desconocida, Ellinor. Desde el principio el lector sospecha que hay algo raro en la chica, pero es acogida por el joven Caskey, y termina por casarse con ella. Mary-Love, madre del joven, no ve con buenos ojos a la forastera. Pronto habrá un cierto duelo entre ambas mujeres por ver quién se lleva, en muchos aspectos, el gato al agua.

Así, se va narrando la historia de la familia, que con el paso de las diferentes novelas va creciendo en número, aunque siempre se queda en un grupo de personas no muy grande: está el tío de Óscar, James, enredado en un matrimonio triste y casi impuesto; Mary-Love, toda una malvada de cuento, y su hija Sister, que cada vez se parece más a su madre. Después aparecerán las hijas que tienen Óscar y Ellinor…

Me he preguntado varias veces por qué estos libros se traducen al castellano y se publican ahora, tanto tiempo después de haber sido escritos y de la muerte de su autor, hace treinta y cinco años; y además con la edición de lujo que muestran. Y me malicio de la causa: en una saga de novelas publicada en 1987 aparece un personaje del que continuamente se dice que tiene una parte muy femenina, el pobre James, al que parece que no le gustan las mujeres; y a partir del cuarto libro, la hija de James, sin decirlo, claramente es lesbiana, y acaba creando un hogar con otra mujer más o menos conocida. No me extrañaría que fuera esa la causa. El propio autor, Michael Mcdowell, era homosexual, y falleció víctima del VIH.

Una última cosa: estas novelas están aconsejadas para jóvenes. No se os ocurra; tanto la historia como el modo de contarla resultará aburrida para esas edades, y además no es precisamente un cuento con valores. Los adultos aficionados a las historias extensas de familia (la saga termina en los años setenta del siglo pasado) disfrutarán de ésta, siempre y cuando acepten la parte de fantasía, o relato más oscuro (no me atrevo a calificarlo de terrorífico), sobre el verdadero origen de Ellinor.