Subraya que Galicia no puede avalar el plan de desescalada porque “tiene serias lagunas de eficacia y utilidad” y no “fue negociado” con las comunidades
Insiste en que si en las cuatro provincias gallegas la situación epidemiológica es igual, lo lógico es que pueda haber movimientos entre ellas sin esperar hasta el 22 de junio como mínimo
Núñez Feijóo ha pedido hoy al Gobierno de España que no haga «oídos sordos» a las comunidades autónomas para, de manera coordinada y consensuada, definir la mejor reactivación social y económica. En este sentido, el presidente gallego ha subrayado que las comunidades son «colaboradores necesarios e imprescindibles» para poder acertar.
«Estamos juntos en esto y compartimos el mismo objetivo, conseguir una desescalada segura, prudente, progresiva y eficaz», ha resaltado, recordando que las comunidades autónomas demostraron siempre lealtad y responsabilidad, y los ciudadanos se comportaron con una responsabilidad histórica. «El Gobierno no puede actuar de espaldas a los que gestionamos la realidad y somos responsables de los servicios de salud y, en definitiva, de los pacientes».
En este sentido, Feijóo ha lamentado que el plan «no fue negociado, ni mucho menos consensuado con las comunidades». «Se trata de un plan que no fue presentado en ninguna de las conferencias de presidentes celebradas y que, desde luego, Galicia no puede avalar porque tiene serias lagunas de eficacia y utilidad«, ha sentenciado. Por ello ha confiado en que el documento presentado por el Ejecutivo sea un punto de partida en el que poder avanzar y aprobar un plan definitivo en la próxima conferencia de presidentes, el próximo domingo.
«no podemos estar a golpe de imposiciones del boletín oficial, con órdenes ministeriales constanteS»
«Entramos en una fase crucial de la respuesta a la pandemia y la mejor manera de afrontarla con acierto es trabajando de forma coordinada y leal, y no a golpe de imposiciones del boletín oficial, con órdenes ministeriales que salen de manera continuada y constante, en una situación de una enorme improvisación», ha abundado.
Sin tratamiento específico para el rural y con una movilidad provincial
A lo largo de su intervención, Feijóo hizo un primer análisis, asegurando que el plan del Gobierno para afrontar la desescalada cuenta «con algunas luces y con muchas sombras», echando en falta un tratamiento específico para el rural.
«Estamos hablando de un plan pensado en realidades urbanas y no en realidades rurales», ha defendido. Por ello, ha expuestola necesidad de replantear la movilidad provincial. No en vano, y como ha recordado, 270.000 gallegos residen en municipios que son limítrofes de las provincias gallegas. «La clave no es una delimitación administrativa de 1833, sino si los municipios limítrofes tienen la misma situación epidemiológica», ha aseverado.
En este sentido, ha sostenido que si en las cuatro provincias gallegas la situación epidemiológica es igual, lo lógico es que pueda haber movimientos entre ellas, sin necesidad de esperar hasta el 22 de junio como mínimo.
«No podemos mantener sine die un mecanismo tan excepcional en democracia como el estado de alarma»
De este modo, el titular de la Xunta ha insistido en que se tenga en cuenta el área de salud y no la provincia como unidad de capacidad del sistema sanitario.
Además, ha destacado la indefinición que existe de los criterios de reapertura en distintos sectores económicos como, por ejemplo, en el comercio, en la actividad pesquera o en la restauración. Y ha resaltado la necesidad de despejar las incógnitas sobre la duración del estado de alarma, ya que «difícilmente se puede hablar de pasar a la nueva normalidad si tenemos una situación excepcional«. “No podemos mantener sine die un mecanismo tan excepcional en la democracia”, recalcó.
El presidente de la Xunta ha hecho hincapié también en la necesidad de conocer los parámetros y las variables sanitarias a partir de las cuales el Gobierno va a autorizar en cada territorio el paso a la siguiente fase. «Desconocemos cuáles son los criterios sanitarios exactos a los que los territorios nos tenemos que someter para obtener un resultado objetivo e incuestionable y que no dependa de la voluntad de interpretación del Gobierno central; y echamos de menos también un objetivo serológico que ayude al cambio de fase«, ha dicho, lamentando que el documento no concrete para qué valen los test epidemiológicos.

