La Xunta avalará hasta 1.500 euros de anticipo a los trabajadores con un ERTE autorizado y que aún no cobraron las prestaciones del Gobierno central

El comité clínico se refuerza con representantes de otras áreas fundamentales para la desescalada, como pediatría, atención primaria, geriatría y epidemiología.

Feijóo marca tres líneas de trabajo para afrontar la desescalada: elaboración de un plan de respuesta a posibles rebrotes, recuperación de la actividad asistencial común y gestión de la vuelta a la normalidad social y económica

Núñez Feijóo ha avanzado hoy que la Xunta avalará hasta 1.500 euros de anticipo a los trabajadores con un ERTE autorizado y que aún no cobraron las prestaciones del Gobierno central.

De esta forma, el gobierno autonómico da un paso más después de varias semanas de espera para que se agilizase el pago de las prestaciones a los trabajadores a cuyas empresas ya se les aprobó su ERTE. Feijóo ha recordado que en la Comunidad hay más de 200.000 trabajadores afectados por un expediente de regulación temporal de empleo. “Hay miles de familias que aún no cobraron y necesitan liquidez”, ha dicho, subrayando el acuerdo con las entidades financieras para que los trabajadores puedan solicitar un anticipo de sus prestaciones de forma inmediata. La Xunta avalará 1.500 euros por trabajador, con un tope mensual de 750 euros.

El presidente autonómico confirmó que la Administración autonómica ha tramitado ya 30.000 expedientes, el 90% del total. «Y lo que vamos a intentar es cumplir taxativamente los plazos para informar y tramitar los ERTE y adicionalmente anticipar la nómina para facilitar la liquidez de las familias», ha abundado.

Vuelta a la nueva normalidad sin relajación social

Feijóo se hq referido también a la situación sanitaria, subrayando que el número de contagios, de pacientes en UCI y de personas hospitalizadas siguen constatando que Galicia se encuentra en una fase descendente. En este sentido, ha abogado por la planificación para no cometer errores.

«La vuelta a la nueva normalidad, sí; pero la relajación social, no. Si hay una relajación social no podremos volver a la situación económica y social de la nueva normalidad», ha sentenciado. En esta línea, ha incidido en la importancia de que la ciudadanía aplique las máximas medidas de protección: distancia social –entre 1,5 y 2 metros-; e higiene constante de manos y uso de las mascarillas en determinados contextos y lugares.

Tres grandes líneas de trabajo para afrontar la desescalada

En este nuevo escenario, Feijóo ha destacado el papel del comité clínico, que se refuerza con representantes de otras áreas fundamentales para la desescalada, como pediatría, atención primaria, geriatría y epidemiología, y cuyo labor se centrará en tres grandes líneas de trabajo.

En primer lugar, a la elaboración de un plan de respuesta a posibles rebrotes del COVID-19, tanto puntual como más generalizado en otoño. En segundo lugar, a la recuperación de la actividad asistencial común, que se vio afectada por la incidencia del coronavirus. Para ello se incrementarán las consultas telefónicas, aumentará la teleasistencia y se ampliarán los horarios de atención, para evitar aglomeraciones en las salas de espera, a consecuencia de la distancia social obligatoria.

La tercera línea se centrará en cómo gestionar la vuelta a la normalidad social y económica. A este respecto, Feijóo ha incidido en la importancia de contar con un calendario orientativo por parte del Gobierno central, garantizando una vuelta segura, gradual y dinámica, «porque si no hay garantías sanitarias, no habrá nueva normalidad».