El asesino de Ana Vanessa no tenía pulsera de control pese a estar investigado por violencia de género

Foto: @G24Noticias

La ausencia de este mecanismo de control se debió a que ni Fiscalía, ni acusación particular ni defensa la solicitaron

El guardia civil que se suicidó tras asesinar a su expareja, Ana Vanessa Serén, el pasado sábado en Oia no llevaba pulsera de control telemático pese a que estaba abierta una investigación por violencia de género contra él.

Este hecho se produjo dado que ni el Ministerio Fiscal, ni la acusación particular, ni la defensa la solicitaron, de modo que no podía ser acordada la pulsera, pues esto únicamente sucede cuando alguna de las partes lo demanda.

La instrucción judicial se derivó de unos hechos denunciados en abril, llegando después al Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Vigo, que se inhibió al favor del número uno del municipio tudense, donde estaba abierta una investigación judicial por violencia de género contra el hombre.

El presunto asesino tenía retiradas las armas, si bien seguía trabajando, únicamente en labores de atención a la ciudadanía. Sobre él pesaba una orden de alejamiento y una prohibición de comunicación con Ana Vanessa.

La jornada del crimen, el hombre estuvo horas esperando a que Ana Vanessa saliese de su trabajo en el camping sentado en el interior de una furgoneta. Después de disparar, huyó al volante del vehículo en el que había esperado y se refugió en un monte donde fue acorralado y acabó quitándose la vida.