El DOG publica la convocatoria de la nueva línea de ayudas para programas de incorporación social en viviendas para drogodependientes

El objetivo es apoyar a las personas que siguen un tratamiento para eliminar trastornos aditivos para facilitar su incorporación social y promover una vida autónoma en el ámbito residencial

El Diario Oficial de Galicia publica hoy la línea de ayudas de la Xunta de Galicia destinadas a programas de incorporación social en viviendas para drogodependientes, que asciende a 550.656 euros, lo que supone un incremento de un 8,8% respecto de la anterior convocatoria.

El objetivo de esta línea de ayudas es apoyar a las personas que siguen un tratamiento para dehacerse de trastornos aditivos para facilitar su incorporación social y promover una vida autónoma en el ámbito residencial

En esta convocatoria podrán participar, en régimen de concurrencia competitiva, las entidades privadas sin ánimo de lucro que realicen programas de inclusión y emergencia social destinados la personas afectadas por distintos tipos de adicciones. Estas personas deberán estar participando en un programa terapéutico de rehabilitación en las unidades de atención a drogodependencias, incluidas en el circuito de asistencia sanitaria a los trastornos adictivos en Galicia.

Para conseguir este fin, el Gobierno gallego incrementó en un 8,8% la partida destinada a un programa que, por primera vez, tendrá carácter bianual (2023 y 2024). Con este cambio, se pretende que se resuelva la convocatoria el más temprano posible y, además, aminorar los tiempos de tramitación que provocaría realizar una convocatoria anual. De este modo, la Xunta acercará un montante de 275.328 euros para cada anualidad.

Apuesta por la rehabilitación e integración social

Desde el año 2010, se convocan ayudas para la realización de programas de incorporación social en viviendas para personas con problemas de adiciones. En este sentido, las viviendas de apoyo al tratamiento son un recurso que permite garantizar un espacio físico de convivencia a la población drogodependiente. Así, favorecen su estabilización y adherencia a los tratamientos, además de incidir en su proceso de rehabilitación e integración social.

Este apoyo residencial también facilita, mediante un conjunto de actuaciones de carácter socioeducativo, la adquisición y mantenimiento de conductas idóneas para su progresiva normalización social e incorporación al mundo laboral. 

De acuerdo a la necesidad de realizar una atención integral, el empleo de estas unidades convivenciales para pacientes drogodependientes, posibilita afrontar las dificultades generales que surgen en los procesos de rehabilitación y, al estar en un entorno semitutelada, facilitara la adaptación a uno nuevo marco de convivencia, basado en una gestión formada y responsable de su vida cotidiana.

Finalmente, el programa, también incide en el seguimiento del proceso de recuperación, desde la fase inicial de acogida hasta la fase final de reinserción, para aquellas personas usuarias que por razones de distancia, dificultades económicas, u otros motivos, no pueden vivir en la propia casa con su familia.