Premio Primavera de Novela 2022.
Noviembre de 2024. En Estados Unidos están a punto de elegir a la primera mujer presidente, una demócrata… que en realidad es una espía rusa, mediante la cual el presidente de ese país, antiguo jefe de la KGB, pretende controlar también a la poderosa sociedad americana. Un mando de la inteligencia rusa, ya jubilado, y que conoce del plan, decide informar del mismo a otros espías de su época, también octogenarios, para que intenten evitarlo; y esa comunicación da lugar a una catarata de consecuencias en varios países…
Autor: Vicente VALLÉS – Editorial: ESPASA. Madrid, 2022 – Páginas: 424 – Género: Thriller político – Público: General
Vicente Vallés (Madrid, 1963) es uno de esos periodistas televisivos que todavía inspiran confianza entre su parroquia. Desde hace seis años dirige y presenta el informativo vespertino de Antena 3, al que ha logrado aupar a los más altos rankings de audiencia y prestigio. Ya había ocupado un sitio entre las librerías españolas en 2017, con un ensayo sobre el siempre polémico – y, por tanto, noticiable – Donald Trump. Con este libro, su primera incursión en la novela, ha conseguido el prestigioso premio Primavera de Novela 2022, galardón que entrega cada año la editorial Espasa.
Los que hemos vivido una juventud durante esa situación histórica que se ha dado en llamar Guerra Fría, también hemos conocido a autores como John LeCarré, Tom Clancy o Frederick Forsyth. Tengo la impresión de que Operación Kazán bebe sobre todo de las novelas de este último, tanto en la estructura de su escritura como en el modo de narrar la historia, desenlaces inesperados incluidos.
Claro que escribir una novela de espías, en una situación histórica como la actual, con un estilo tan propio como las que correspondieron a ese difícil periodo del siglo XX, no está a la altura de cualquiera. Pero Vicente Vallés lo supera de forma brillante. Por supuesto, el mundo es parecido a como lo conocemos ahora. Hay un presidente en Rusia, claramente Putin aunque con otro nombre en la novela. Estados Unidos quiere superar a Trump (con otro nombre, también); y, por primera vez, una mujer tiene claras posibilidades de ser elegida presidenta de la nación más poderosa del planeta. Pero dicha candidata forma parte de un elaboradísimo plan soviético, que fue dirigido por el propio Stalin al principio, para conseguir que un descendiente de rusos, con arraigadas convicciones socialistas y afán de servir a Rusia, convenza a los americanos y sea elegido para ocupar la Casa Blanca. Un grupo de espías de distintos países, entre los que destaca una atractiva pareja española, consiguen conocer el secretísimo plan ruso e intentan desactivarlo.
Vallés monta una intriga internacional de muchos quilates. Acompaña en cada paso del camino a los lectores que desconocen las intrigas de los servicios secretos de los distintos países, y explica también con el detalle suficiente el funcionamiento interno de la diplomacia. Se ha documentado mucho para construir la historia, la cual tiene el detalle suficiente para poder ser seguida, sin resultar engorrosa en ningún momento. Avanza por el argumento a gran velocidad, con los giros de guion precisos para mantener viva la novela por sus más de cuatrocientas páginas, que se hacen cortas.
Quiero mencionar especialmente los personajes, porque están medidos con escuadra y cartabón: precisos, exactos, empáticos… Si exhaustiva es la definición de las figuras políticas que podemos reconocer en la novela, no menos lo es el detalle con que llegas a conocer al resto. Me gustaron especialmente los dos espías del CNI, Pablo y Teresa, con la parte exacta de inocencia y responsabilidad. Y también los dos trabajadores del servicio de escucha y cifrado rusos, también protagonistas aunque quizás a su pesar.


