La mujer, tras caer al suelo sangrando de forma abundante, dijo al hombre que iba a llamar a la Policía, a lo que éste respondió: «Llama a quien quieras, que de aquí ya no sales»
La sección de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, acoge este miércoles un juicio en el que la Fiscalía solicita hasta 10 años de cárcel para un hombre acusado de tentativa de asesinato por golpear en la cabeza, con una azada y una piedra, a una vecina de Redondela.
Tal y como figura en el escrito de la Fiscalía, los hechos tuvieron lugar el 3 de diciembre de 2017. Aquella tarde, la víctima estaba en una finca en la parroquia de Ventosela, momento en el que el acusado se acercó a ella golpeándola de forma «sorpresiva» en la cabeza con una azada. La mujer, tras caer al suelo sangrando de forma abundante, dijo al hombre que iba a llamar a la Policía, a lo que éste respondió: La mujer, tras caer al suelo sangrando de forma abundante, dijo al hombre que iba a llamar a la Policía, a lo que éste respondió: «Llama a quien quieras, que de aquí ya no sales».
La víctima comenzó, entonces, a forcejear con su agresor, logrando arrebatarle la azada y lanzarla a varios metros. No obstante, el acusado la empujó y volvió a tirarla al suelo, donde volvió a golpearla en la cara, esta vez con una piedra, de forma reiterada, y abandonó el lugar cuando se percató de que se estaba aproximando gente, alertada por los gritos de la mujer.
Como consecuencia de esa agresión, la víctima sufrió un traumatismo craneoencefálico, con herida contusa en el cuero cabelludo, una contractura en el cuello, luxación de la mandíbula, erosiones y contusiones faciales.
El ministerio público indica que la agresión «constituyó una acción traumática potencialmente mortal, atendiendo a la peligrosidad del arma empleada y a la importancia anatómica de la región cefálica y facial, pudiendo haber lesionado estructuras vitales». Asimismo, recoge en el escrito de acusación que la víctima presenta secuelas, como cicatrices y consecuencias de un trastorno de estrés postraumático.
Considerado acusado autor de un delito de asesinato en grado de tentativa, la Fiscalía pide, además de la condena a 10 años de prisión, una indemnización de 3.050 euros y la prohibición de acercarse o comunicarse con la mujer por un período superior en 3 años a la pena de cárcel.

