El investigado permaneció unas dos horas en el edificio judicial respondiendo a las preguntas de la jueza, la Fiscalía y su propio abogado
El ex novio de Déborah Fernández-Cervera, la joven viguesa cuyo cadáver fue hallado hace 20 años en una cuneta de O Rosal, se ha declarado hoy inocente en su comparecencia como investigado en el Juzgado de Instrucción 2 de Tui. Allí ha respondido a las preguntas de la jueza, del Ministerio Fiscal y de su abogado, mientras que ha rechazado contestar a las de los abogados de la familia.
El investigado ha abandonado el edificio tras unas dos horas de comparecencia. Ni él ni su abogado han hecho declaraciones, por lo que han sido los letrados de la familia de Déborah quienes han valorado la declaración.
«Es una pena porque teníamos muchas preguntas para hacerle de muchas dudas que tenemos», ha dichdo Ramón Amoedo, abogado de la familia de Déborah, en referencia a la negativa del exnovio de responder a sus preguntas durante la declaración.
Pese a ello, y según el propio Amoedo, el interrogatorio tanto de la jueza como del Ministerio Público «ha sido bastante exhaustivo», si bien no permite, por el momento, arrojar luz sobre el caso. No en vano, cabe recordar que esta declaración llega después de que esta misma semana el Instituto Nacional de Toxicología remitiese un informe según el cual ha encontrado ADN masculino en una de las uñas del cadáver de Déborah, exhumado a instancias de la familia el pasado 18 de mayo.
Los abogados de la familia solicitarán la ampliación de la prueba pericial para intentar determinar los marcadores genéticos hallados.
Amoedo ha reiterado también que «la actuación policial de los primeros meses fue absolutamente negligente» y que «si se hubiesen hecho bien las cosas en 2002 no estaríamos aquí hoy».

