Al acusado se le ha aplicado la atenuante de reparación de daños y deberá indemnizar a la víctima con 28.411 euros, de los que ya consignó 9.000
La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, ha condenado hoy, tras un acuerdo de conformidad, a cuatro años de prisión a un hombre que intentó matar al amante de su prometida. Al acusado se le ha aplicado la atenuante de reparación de daños y deberá indemnizar a la víctima con 28.411 euros, de los que ya consignó 9.000.
Los hechos se remontan a junio de 2020. En aquella fecha el procesado apareció de forma sorpresiva en casa de los padres de su novia de madrugada, y la sorprendió manteniendo relaciones sexuales con otro hombre en un sofá situado en una zona de churrasquera de la vivienda.
«Ante esta situación, y sin mediar palabra con ninguno de los dos, el procesado con el propósito de atentar contra la vida de (el amante) cogió un objeto punzante -tipo cuchillo- y se lo clavó a la altura del muslo izquierdo al tiempo que le decía: ‘Te voy a matar hijo de puta'», describía el escrito de la acusación.
El acusado había pedido a su novia esa misma tarde que se casara con él, a lo que ella había accedido. Después de estar juntos, ambos se despidieron y cada uno se fue a su domicilio, pero la joven quedó esa noche en su casa con unos amigos. Finalmente, solo se presentó uno de los amigos a la cita, y la mujer y él mantuvieron relaciones íntimas, siendo sorprendidos por el prometido.
Tras la agresión, el amante logró huir, semidesnudo, saltando la verja de cierre de la vivienda y, una vez en la calle, se escondió a unos metros de un coche aparcado, en cuyo interior había una persona. El hombre se acercó agachado al vehículo, y lanzó a su interior su teléfono, al tiempo que pedía a la persona que estaba dentro que pidiera ayuda.
«Mientras tanto, el procesado en ese tiempo que había salido (el amante) de la vivienda, cogió dos cuchillos de la casa de (la prometida), salió con ellos de la casa portando uno en cada mano, y al ver a (el amante) se dirigió hacia él mientras blandía los cuchillos y le decía: ‘Te voy a matar hijo de puta’», añadía el escrito de la Fiscalía, que señalaba que el atacante solo se detuvo cuando un coche se interpuso entre ambos. A continuación, se dio la vuelta, tiró los cuchillos en un contenedor, y se dirigió a la vivienda de sus padres, que estaba cerca de allí.

