Una vez que la víctima se zafó de su marido, cogió el cuchillo, lo tiró debajo de la cama y se dirigió rápidamente hacia la puerta de salida con su nieto, momento en el que el procesado la agredió físicamente para evitar su huida
La sección cuarta de la Audiencia Provincial en Pontevedra acogerá la próxima semana un juicio en el que la Fiscalía solicita siete año y medio de cárcel para un hombre acusado de asesinato en grado de tentativa tras intentar apuñalar a su mujer mientras ella dormía, y todo en presencia del nieto menor de edad del matrimonio, que descansaba en la misma habitación.
Según el escrito de acusación pública, los hechos ocurrieron en la madrugada del 28 de enero de 2020, cuando el matrimonio y un nieto menor de edad se encontraban en una habitación del domicilio familiar, en la localidad de O Porriño. «Aprovechando que se encontraba dormida sobre la cama, el procesado, con ánimo de acabar con la vida de (…), se situó encima de ella para, acto seguido, mediante un cuchillo y mientras profería expresiones tales como ‘me lo vas a pagar, me lo vas a pagar’, lanzar una puñalada que terminó impactando contra la almohada. Ante tales movimientos, (…) se despertó y comenzó un forcejeo en el que el procesado trató de apuñalarla reiteradamente en el pecho y en el estómago, hecho que (…) logró evitar usando sus manos«, reza el documento de la Fiscalía.
Una vez que la víctima se zafó de su marido, cogió el cuchillo, lo tiró debajo de la cama y se dirigió rápidamente hacia la puerta de salida con su nieto, momento en el que el procesado la agredió físicamente para evitar su huida. Por ello, la mujer se vio obligada a morderle una oreja consiguiendo, así, salir del domicilio. Posteriormente, el hombre fue detenido e ingresó en prisión provisional.
Por estos hechos, la víctima sufrió heridas cortantes en las palmas de las manos y en la cara posterior del brazo izquierdo, por lo que tuvo que ser intervenida en el hospital. Como secuelas, padeció artrosis y dolor en la mano izquierda, y estrés postraumático, además de las cicatrices.
La mujer tuvo que recibir tratamiento psiquiátrico y psicoterapia para su estabilización, y aún padece un trastorno por estrés postraumático leve.
La Fiscalía considera al acusado autor de un delito de asesinato en grado de tentativa y considera que concurre en el acusado la circunstancia agravante de parentesco. Asimimo, el ministerio público entiende que también concurre la eximente incompleta de alteración psíquica. Por ello, pide que sea condenado a 7 años, 5 meses y 29 días de prisión, y que se le imponga la medida de libertad vigilada durante 8 años, con la obligación de seguir un tratamiento psicológico.
Asimismo, reclama que se le prohíba acercarse o comunicarse con la víctima durante 10 años, y que la indemnice en casi 35.000 euros por las heridas, las secuelas y los días de incapacidad. También solicita que indemnice al Sergas en algo más de 3.600 euros por los gastos médicos de la atención a la mujer.

