El vicepresidente primero, Alfonso Rueda, y el conselleiro de Sanidad, Julio García Comesaña, acordaron en una reunión con el delegado del Gobierno en Galicia, con el presidente de la Fegamp y con los mandos policiales extremar los controles e incrementar los dispositivos para evitar infracciones
La Xunta recuerda que las medidas de seguridad siguen vigentes y que los botellones, que están prohibidos, conllevan multas de 200 a 300 euros por persona
Las fuerzas de seguridad extremarán la vigilancia este fin de semana en Galicia para evitar aglomeraciones de personas e incumplimientos en las normas de seguridad. Así se acordó esta mañana en una reunión de coordinación de seguridad presidida por el vicepresidente primero de la Xunta, Alfonso Rueda, y a la que asistieron también por vía telemática el conselleiro de Sanidad, Julio García Comesaña; el delegado del Gobierno en Galicia, José Miñones; el presidente de la FEGAMP, Alberto Varela, y representantes de los mandos policiales.
En el encuentro se acordó incrementar los controles y los dispositivos policiales durante este fin de semana para evitar infracciones, sobre todo en ayuntamientos como el de Sanxenxo y en ciudades en las que en los últimos días se registraron más vulneraciones de las normas sanitarias. En este sentido, el vicepresidente primero recordó que las medidas de seguridad siguen estando vigentes y apeló a la responsabilidad individual como primer paso para que la situación epidemiológica no empeore en Galicia. “Pedimos un último esfuerzo en los próximos días, sobre todo a la gente más joven, para que los buenos resultados que tenemos en Galicia no se estropeen y no haya que dar pasos atrás”, dijo Alfonso Rueda una vez finalizado el encuentro.
El vicepresidente primero insistió en que la mascarilla sigue siendo de uso obligatorio siempre que no se puedan mantener las distancias de seguridad y que el botellón está prohibido, por lo que cada participante puede ser sancionado con multas entre 200 y 300 euros. “Galicia siempre tuvo una situación mejor que la media de España, pero por eso necesitamos cortar esta tendencia ascendente en la incidencia acumulada, sobre todo en determinadas zonas y en determinados grupos de edad”.
En el encuentro, al que asistió también el director general de Emergencias e Interior, Santiago Villanueva, junto con la directora general de Salud Pública, Carmen Durán, y la directora general de Administración Local, Natalia Prieto, se subrayó que en las denuncias presentadas por los ayuntamientos pequeños y medianos que tramita la Xunta, el botellón es la tercera causa más común en las infracciones, por detrás de no llevar la mascarilla y de fumar sin respetar las normas.
Las decisión, como todas las que se toman en Galicia en relación con la pandemia, están avaladas por el comité clínico. “Hasta ahora se demostró que era el camino correcto”, indicó el vicepresidente primero, quien recalcó que las sanciones eran siempre “el segundo paso” y apeló a la responsabilidad individual, recordando que los botellones están prohibidos y que las normas sanitarias impiden la concentración numerosa de personas en la calle.

