El Ministerio Fiscal subraya que «una vez en el dormitorio (…) encontrándose acostados ambos sobre la cama, el procesado, con ánimo de satisfacer su instinto sexual y sin emplear fuerza física para ello, comenzó a acariciar a (la menor) por todo el cuerpo»
La sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra acoge esta semana un juicio contra un hombre acusado de abusar sexualmente de la hija menor de edad de su pareja, que se enfrenta a una pena de prisión de hasta 11 años y medio.
Tal y como recoge el escrito de la Fiscalía, los hechos ocurrieron en 2016, cuando el acusado mantenía una relación con la madre de la víctima, que entonces tenía 14 años de edad. El hombre convivía con ellas de forma ocasional, los fines de semana y en períodos de vacaciones, en un domicilio del partido judicial de Ponteareas.
En una de estas ocasiones, subraya el ministerio público, «con el pretexto de que el colchón era de mejor calidad y le dolía la espalda», el acusado se encaminó al dormitorio de la víctima. «Una vez en el dormitorio (…) encontrándose acostados ambos sobre la cama, el procesado, con ánimo de satisfacer su instinto sexual y sin emplear fuerza física para ello, comenzó a acariciar a (la menor) por todo el cuerpo hasta alcanzar su vagina, introduciéndole dos dedos en su interior«.
Acto seguido, prosigue la Fiscalía, «el procesado penetró vaginalmente» a la niña «manteniendo con ella relaciones sexuales hasta eyacular», sin que esta «fuese capaz de reaccionar o impedírselo por mor del bloqueo emocional que padeció». «Tras este episodio, el procesado, siempre con ánimo de satisfacer su instinto sexual, bajo el pretexto de dormir mejor por la calidad del colchón, acudió al dormitorio» hasta en un total de cuatro ocasiones, «penetrándola vaginalmente en todas ellas hasta eyacular«.
El ministerio público considera al procesado, por estos hechos, autor de un delito continuado de abuso sexual sobre menor de 16 años, y pide para él 11 años y medio de prisión. Asimismo, reclama que sea inhabilitado para ejercer oficios relacionados con menores durante 5 años, la medida de libertad vigilada durante 9 años y el mismo período de alejamiento de la víctima, para la que solicita una indemnización de 25.000 euros por los daños morales.

