Los ladrones habían accedido a la vivienda simulando una prueba para el virus, tras lo cual los adormecieron con tranquilizantes y se hicieron con el dinero que guardaban en casa
La Policía Nacional detuvo a lo largo del día de ayer en la localidad de Marín a cuatro varones, uno de 51 años de edad, otro de 69, y dos más de 24 años, todos ellos de nacionalidad española y con domicilio en Madrid, por un delito de robo con intimidación, tras haberse hecho pasar por sanitarios durante la cuarentena para robar a un matrimonio de octogenarios.
Los hechos se produjeron el día 8 de abril de este año, sobre las 20:00 horas, en calle Travesía de Vigo. Dos personas de avanzada edad (80 años) fueron objeto de un robo en su propio domicilio, cometido por parte de dos varones que portaban mascarillas y guantes, simulando ser médicos.
Según manifiesta el marido y víctima, el día anterior había recibido una llamada telefónica en la que un varón le informaba que lo llamaba desde el hospital para indicarle que a última hora del día siguiente se pasaría el médico por su domicilio para darle un tratamiento preventivo contra el Covid-19.
Al siguiente día tal como les habían informado, y cuando se encontraban en el interior de su domicilio, sonó el timbre, abrieron la puerta y un varón se presenta como un medico de asistencia que venía a administrarle un tratamiento para que no pudieran contagiarse.
El denunciante ya en el salón de su casa, observó a dos varones con batas y mascarilla que le daban unas pastillas a su mujer, al tiempo que le decía que se sentase en el sofá, y empezaban a conversar con ambos. Minutos más tarde la mujer perdió la consciencia y uno de los varones obligó al marido a sentare en el sofá, y atándolo, le preguntó donde guardaban el dinero, y el segundo varón comenzó a registrar la vivienda.
Tras apoderarse del dinero -unos 1.000 €-, obligaron a la victima a ingerir supuestos tranquilizantes siendo maniatado, y solo recuerda que abandonaron el domicilio sin recordar más sobre los agresores. Más tarde echan en falta su cartera con la documentación, así como unos 3.000 euros en metálico que guardaba en su cómoda.
Más tarde el hombre mayor se despertó aturdido y consiguió soltarse las ataduras, levantándose del sofá, atendiendo a su esposa aun inconsciente, y saliendo al rellano del domicilio pidiendo ayuda de los vecinos. Poco después se enviaron varias dotaciones a la zona, y se solicitaron dos ambulancias para asistir a las víctimas que fueron llevadas al Hospital Álvaro Cunquiero.
Comienzo de la investigación
Tras todos estos hechos, la Policía Nacional dio comienzo a la investigación sin apenas datos de interés. Tras semana de trabajo, los agentes descubren que estos dos hombres no actuaban solos, sino que contaban con el apoyo de otros dos individuos con un amplio historial delictivo por diferentes puntos de la geografía nacional.
Por ello se elaboró un complejo dispositivo que permitiese ubicar y detener a los cuatro varones al unísono y de ese modo evitar la huida de alguno de ellos.
A última hora de ayer martes, tras ser ubicados los sospechosos, los investigadores procedieron a la detención de estos cuatro individuos en la ciudad de Marín, desde donde fueron trasladados a la Comisaría de Policía Nacional de Vigo-Redondela.

